TOKIO.- El jefe de la Agencia Internacional de la Energía Atómica (AIEA) indicó que su organización preveía abrir una oficina en Fukushima para seguir de cerca los esfuerzos iniciados para controlar las consecuencias del accidente nuclear.
Las autoridades japonesas, confrontadas a la desconfianza de la población con la energía nuclear después de la catástrofe del 11 de marzo, pidieron a la AIEA que abriera una oficina en Fukushima, cuya central resultó gravemente dañada después del paso devastador de un tsunami.
"Hemos declarado al gobierno japonés que la AIEA estaba dispuesta a cooperar", declaró el sábado el director general de la organización, Yukiya Amano, a la agencia de prensa nipona "Kyodo", desde Davos en Suiza donde se desarrolla el Foro económico mundial.
No obstante, un portavoz de la AIEA en Tokio declaró el domingo que no se había tomado ninguna medida definitiva, agregando que la demanda del gobierno era "examinada atentamente".
Tokio desea una aprobación de expertos internacionales para dar confianza a la población en cuanto la seguridad de sus centrales nucleares, antes de volver a poner en marcha los otros reactores del país detenidos después de la catástrofe de Fukushima.