Central nuclear de Fukushima.
APTOKIO.- El Gobierno japonés aprobó hoy el proyecto de ley para reforzar las medidas de seguridad de las centrales nucleares tras el accidente en la de Fukushima, que incluye limitar la vida útil de las plantas a 40 años.
La normativa deja abierta la posibilidad de extender ese periodo operativo hasta un máximo de otros 20 años, aunque hace hincapié en que será "extremadamente difícil" que una planta logre una extensión de semejante calibre, según una fuente oficial del Gobierno citada por la agencia Kyodo.
Actualmente no existe en Japón un límite legal para la vida operativa de sus 54 reactores nucleares, muchos de los cuales alcanzarán los 40 años de actividad en los próximos años.
De hecho, uno de los tres reactores de la central nuclear de Fukushima Daiichi que resultaron dañados por el tsunami de marzo de 2001 llevaba operando desde 1970.
El plan del Gobierno también establece que las centrales nucleares deberán tomar medidas para prevenir la emisión masiva de sustancias radiactivas al ambiente en caso de accidente, al tiempo que permite a las autoridades ordenar la paralización de los reactores si no cumplen con los estándares de seguridad.
Con el proyecto aprobado hoy, el Gobierno prevé, además, crear un comité de investigación de seguridad nuclear, integrado por cinco expertos, que supervisará la nueva Agencia Nuclear y hará sus propias pesquisas en caso de accidente.
Está previsto que la ley sea presentada en el Parlamento durante el actual periodo de sesiones, que comenzó la semana pasada.