TEGUCIGALPA.- El descuido de un preso que se durmió mientras fumaba podría ser la causa del incendio de la cárcel Comayagua en el que murieron 359 reclusos, afirmó el fiscal general de la República, Luis Rubí, quien aseguró que el siniestro fue accidental y no provocado intencionalmente.
"Esa hipótesis (del reo que fumaba) es la predominante en este momento, según las numerosas declaraciones de los testigos", afirmó Rubí, sobre las causas del incendio ocurrido el miércoles de la semana pasada.
"Pero aún no precisamos cual de los prisioneros fumaba y se durmió. El cigarrillo habría caído al colchón, que se incendió y causó la tragedia", añadió.
El funcionario indicó que la versión es respaldada por seis expertos del buró de Bebidas Alcohólicas, Armas de Fuego y Tabaco de Estados Unidos (ATF, en inglés), que investigan el caso.
El hecho es de gran relevancia, considerando el malestar que prevalece entre los más de 500 familiares de las víctimas, que presionan al gobierno hondureño para aclarar la situación.
"El incendio fue accidental y no inducido por mano criminal, según datos preliminares", subrayó Rubí.
Después del incendio, surgieron rápidamente las versiones de que un recluso había incendiado intencionalmente su colchón en una riña carcelaria y bajo el efecto de drogas, desatando el fuego, y que los guardias del centro penal habían disparado contra los reos.
En una entrevista al canal 5 de la televisión local, el fiscal informó que el incendio comenzó en el centro del módulo número 6 de la granja penal de Comayagua, a unos 80 kilómetros al norte de Tegucigalpa.
Rubí sostuvo que los 25 médicos forenses de Chile, El Salvador, Guatemala y Honduras han practicado hasta ahora la autopsia a 277 cadáveres y que ninguno de ellos presenta evidencias de disparos. Faltan 82 autopsias.