La disputa por las Malvinas sigue en pie.
Reuters
BUENOS AIRES.- El gobernador de las Islas Malvinas, el inglés Nigel Haywood, advirtió este martes que la "escalada" de agresiones entre Buenos Aires y Londres "viene de parte de Argentina", que reclama la soberanía del archipiélago.
Sin embargo, se mostró dispuesto a "retomar los vuelos charter" que arriben con "motivos comerciales" desde la capital argentina a las islas.
"Nosotros todavía estamos abiertos a recibir a los argentinos que deseen visitarnos, siempre que no sea con fines políticos", señaló Haywood. "Mientras el país siga poniendo trabas es muy difícil retomar el contacto", dijo.
"Lo primero que hay que construir es la confianza con la Argentina. Nos gustaría tener buenos lazos con toda Latinoamérica. Pero en este contexto es muy difícil", señaló en declaraciones a Radio Mitre de Buenos Aires.
El británico puntualizó que escuchó el discurso de la presidenta argentina, Cristina Fernández de Kirchner, en la apertura de las sesiones ordinarias del Parlamento la semana pasada, donde la mandataria se refirió a los vuelos a Malvinas, aunque aclaró que "no conocemos en profundidad los detalles".
"Estamos contentos con los viajes que tenemos a Chile, consideramos que son suficientes para mantener el vínculo con el continente. No conocemos en profundidad los detalles del proyecto de los tres vuelos semanales (de Buenos Aires a las Islas), pero sí nos interesaría retomar los charter que llegaban con motivos comerciales", indicó.
El inglés advirtió que "esta escalada viene de parte de Argentina, no podemos dejar pasar este desafío porque tenemos que defender las islas".
A su vez, contradiciendo a Fernández de Kirchner, negó que el Reino Unido haya militarizado la zona del Atlántico Sur, y justificó el envío de un buque destructor como una "actualización de la flota que existe desde 1983".
A fines de febrero, Argentina pidió a un grupo de empresas que importan productos desde el Reino Unido que cambien el origen de esas adquisiciones, en medio de la escalada entre ambos gobiernos por la soberanía de las Malvinas, que están bajo dominio británico.