Cristianos coptos ortodoxos lloran la muerte de Shenuda III.
AFPEL CAIRO.- El jefe de la iglesia copta ortodoxa de Egipto, el patriarca Shenuda III, líder espiritual de la mayor comunidad cristiana de Oriente Medio, murió este fin de semana a los 88 años de edad.
El patriarca, había tenido problemas de salud en los últimos años y recientemente dejó de recibir tratamiento contra una insuficiencia hepática y los tumores que tenía en los pulmones debido a que se encontraba muy débil para continuarlos, según indicó la Iglesia copta.
Los líderes musulmanes del país enviaron sus condolencias, diciendo que la muerte de Shenuda es "una calamidad que entristece a todo Egipto y a su noble pueblo, musulmanes y cristianos".
Elegido primado de la Iglesia copta ortodoxa en 1971, y 117º sucesor del evangelista y fundador San Marcos, lideró con autoridad su comunidad en medio de una progresiva islamización de la sociedad egipcia.
Durante 40 años, pasó de la confrontación a una actitud conciliadora con el poder en Egipto. En los últimos años tuvo que afrontar además el incremento de la violencia contra los coptos, que se tradujo en atentados y enfrentamientos sangrientos.
Tras su entronización, sus relaciones con el difunto presidente Anuar al Sadat se deterioraron rápidamente, ya que el patriarca de los coptos se opuso con firmeza a la normalización de las relaciones de Egipto con Israel y a los flirteos del mandatario con los islamistas. Esa oposición le valió ser destituido y puesto bajo arresto domiciliario en 1981.
En 1985 fue restablecido como jefe de la Iglesia copta por decreto del presidente Hosni Mubarak, a quien nunca dejó de apoyar.
Los coptos de Egipto son una minoría generalmente estimada entre el seis y el 10 por ciento de los 82 millones de egipcios. La Iglesia copta, por su parte, habla de 10 millones de fieles.