El ex dictador argentino Jorge Rafael Videla se encuentra condenado a cadena perpetua.
ReutersBUENOS AIRES.- Militares argentinos retirados y en actividad reaccionaron con disgusto al testimonio del ex dictador Jorge Rafael Videla, que admitió el asesinato de más de 7.000 personas y la sustracción de niños durante la última dictadura militar argentina (1976-1983), según reveló hoy el diario "La Nación".
"Con todos los esfuerzos que hacemos para mostrar una institución insertada en la sociedad, con una mirada hacia adelante, vuelve ahora este tema del pasado, que de ningún modo está en la agenda de las fuerzas", dijo un portavoz militar. "El tema ni se trató, ni se va a tratar", agregó.
Las revelaciones del ex represor figuran en el libro "Disposición final", del periodista Ceferino Reato. Si bien en el ámbito castrense sabían de la existencia del libro, el portavoz militar afirmó que lo que llamó la atención fueron las referencias "innecesarias" a los desaparecidos y la admisión de que el golpe de Estado fue un error.
"Desde el punto de vista estrictamente militar no necesitábamos el golpe. Fue un error. Nuestro objetivo (el 24 de marzo de 1976) era disciplinar a una sociedad anarquizada", sotuvo Videla.
Por su parte, un militar retirado dijo al diario: "Si hubiera hablado antes, habría contribuido a cerrar el tema. Pero, al hablar ahora y en la forma en que lo hizo, ayuda a reabrir las heridas".
Entre otras atrocidades, también reconoció que "en ese período hubo chicos que fueron sustraídos, algunos con la mejor intención de que iban a una casa desconocida. Es un delito, sí, es un delito, pero no respondía a un plan sistemático".
La presidenta de las Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto, deploró "la falta de humanidad en este personaje que está sabiendo que va a terminar sus días tras las rejas y que, lejos de arrepentirse y confesar, se vanagloria".
Organismos de derechos humanos afirman que fueron 30.000 los desaparecidos durante el proceso militar.