BEIJING.- El contrabandista chino Lai Changxing, acusado de liderar la mayor operación de contrabando en China, se libró de la pena de muerte, pero pasará el resto de su vida en prisión, tras ser condenado hoy a cadena perpetua por un tribunal de la sureña ciudad de Xiamen.
Según informó la agencia de noticias "Xinhua", Lai, de 54 años, fue hallado culpable de cargos de contrabando y de soborno, en el marco de uno de los escándalos de corrupción más sonados del gigante asiático, que incluso llegó a poner bajo presión a figuras de la entonces cúpula dirigente.
Tras ser descubierta su banda, Lai Changxing huyó de China en 1999 y a través de Hong Kong llegó a Canadá. Alegando que en China le amenazaba la pena de muerte y que las acusaciones estaban políticamente motivadas, logró defenderse de la extradición.
Pero tras doce años de negociaciones, fue entregado a Beijing en julio del año pasado, después de, que al parecer, China prometiera que no lo condenaría a muerte.
El ex jefe del grupo empresarial Yuanhua en Xiamen traficó en la década de 1990 con combustible de automóviles, aceite comestible, automóviles, cigarrillos, productos químicos, textiles y otros artículos por unos 27.000 millones de yuanes, unos 3.300 millones de euros, según la agencia de noticias Xinua. Con ello, las aduanas chinas habrían perdido unos 14.000 millones de yuanes, unos 1.700 millones de euros.
Además Lai Changxing y su red de contrabando sobornaron a 64 representantes de las autoridades por casi 40 millones de yuanes, casi cinco millones de euros.
Más de 300 acusados, entre ellos agentes de aduana, policías y altos funcionarios, fueron condenados en el marco de las investigaciones. Varios recibieron la pena de muerte y fueron ejecutados.
El político de mayor rango que se vio salpicado por el escándalo fue el viceministro de la Policía Li Joshou, pero su nombre no aparece en las informaciones oficiales de la condena. El viceministro fue condenado a muerte por haber recibido millones de yuanes en sobornos, pero después la pena fue rebajada a cadena perpetua.
También se considera salpicado por el affaire Jia Qinglin, miembro de la poderosa comisión permanente del Politburó, el más alto gremio del partido. El escándalo ocurrió durante su época como jefe del partido de la provincia de Fujian. También se especuló con una implicación de su mujer. Jia Qinglin es considerado amigo del ex jefe de Estado y partido Jiang Zemin.
La condena pretende ser una "clara señal" de la decisión con la que China combate la corrupción y el crimen, citó la agencia de noticias estatal a un funcionario en el anonimato. Los criminales serán perseguidos "igual lo poderosos o astutos que sean".