Una bomba instalada en una carretera mató a tres soldados en la ciudad de Badush, cercana a Mosul, al norte del país, según un responsable policial. Otra bomba y un tiroteo en la ciudad de Abu Saida, en la provincia de Diyala, mataron a una persona e hirieron a otras cinco, según otro responsable policial y un médico del principal hospital de la provincia. En Jalaula, también en Diyala, explotaron dos bombas cerca del domicilio de una familia kurda, hiriendo a dos jóvenes, según las mismas fuentes. La violencia ha remitido en Irak en los últimos años aunque sigue azotando al país, donde sólo durante abril fallecieron 125 personas, según estadísticas oficiales.