MADRID.- El ministro español de Asuntos Exteriores, José Manuel García-Margallo, insistió hoy en la necesidad de mantener la "discreción" para no obstaculizar la "rápida y feliz repatriación" del joven político Ángel Carromero, al que las autoridades cubanas responsabilizan de la muerte del activista opositor Oswaldo Payá.
"Tenemos toda la información que necesitamos y toda la discreción que se requiere para no dificultar la buena suerte de la operación", sostuvo García-Margallo en declaraciones a la prensa en Madrid.
Carromero, dirigente de las Nuevas Generaciones del conservador Partido Popular en la capital española, se encuentra detenido en La Habana a la espera de que concluya la investigación del accidente de tránsito en el que murieron Payá, líder del grupo disidente Movimiento Cristiano Liberación, y el también opositor cubano Harold Cepero.
Un comunicado oficial emitido el viernes por el Ministerio del Interior de Cuba afirmó que las investigaciones practicadas hasta el momento concluyeron que Carromero conducía a exceso de velocidad cuando se produjo el choque, el pasado 22 de julio cerca de Bayamo, a más de 700 kilómetros de La Habana.
García-Margallo explicó que el objetivo de las autoridades españolas es que Carromero se encuentre en las mejores condiciones posibles mientras siga detenido en Cuba e insistió en que "ante todo y sobre todo" se busca que regrese pronto y en buen estado a España.
El responsable de la diplomacia española había explicado el fin de semana que la embajada en La Habana contrató a un abogado para defender a Carromero.
Según García-Margallo, no se sabrá si el joven político español será acusado judicialmente hasta que no concluya la investigación, algo que podría ocurrir hoy o mañana.