BUENOS AIRES.- La huelga en la red de subterráneos de la ciudad de Buenos Aires entró hoy en su décimo día, en medio de un clima de enfrentamiento político cada vez más intenso entre los gobiernos nacional y de la capital.
La continuación de la medida de fuerza incrementó además el descontento social, ya que no sólo afecta al cerca de millón de usuarios diarios que utilizan el metro sino también a los millones de personas que circulan por la principal metrópolis argentina, debido al caos de tránsito y una mayor demanda que desnuda los problemas del sistema de transporte público porteño.
El jefe de Gobierno de la ciudad de Buenos Aires, el opositor de centroderecha Mauricio Macri, acusó a la Presidenta Cristina Fernández de Kirchner de buscar "acallar a los porteños" al no intervenir en el conflicto.
"Esto no es un tema del subte, esto es una decisión de que hay que acallar a los porteños. Nadie en esta ciudad tiene que expresar algo distinto a lo que piense la Presidenta", declaró el alcalde, luego de una "virtual" guerra de propagandas televisivas entre ambas partes por el conflicto del metro.
El secretario adjunto de la Asociación Gremial de Trabajadores del Subte y Premetro (AGTSyP), Néstor Segovia, anticipó en tanto que "existe la posibilidad de una tregua" en las próximas horas. "Ya se habló con los compañeros de Metrovías y están de acuerdo en firmar una tregua para destrabar el conflicto", declaró.
Detrás de la huelga de los trabajadores, que reclaman un alza salarial del 23%, se encuentra el conflicto por el traspaso de la red de metro del gobierno nacional a la ciudad de Buenos Aires.
Macri aceptó firmar en enero un acta de transferencia del subterráneo a su administración en un proceso de 90 días, con una eliminación parcial de los subsidios que lleva al gobierno porteño a subir un 127% el precio del pasaje a 2,50 pesos (0,54 dólares). Tiempo después, decidió rechazar el traspaso.
"Cada vez se hace más difícil" que la capital acuerde con el gobierno nacional la transferencia del servicio, reiteró hoy el alcalde porteño. El acta firmada "sólo generó un espacio de trabajo en conjunto por 90 días, es un acta simbólica que han usado para confundir", aseguró.
"Hay un subterráneo que para estar modernizado necesita 10.000 millones de pesos (2.160 millones de dólares) y tiene una tarifa que no paga ni la mitad del servicio. ¨Eso no es quebrado?", señaló Macri.
El jefe de Gobierno informó que realizó una última propuesta al Ejecutivo nacional en la que ofreció aceptar la red de subterráneos "por menos del 10 por ciento de lo que le deben a la ciudad y el aval para tomar deuda con el Banco Interamericano de Desarrollo".
"Es la peor negociación que hice en mi vida como empresario, dirigente de fútbol y jefe de Gobierno porteño, pero ni aún así la presidenta dijo que sí", se quejó.
La crisis política se vio reflejada en los avisos publicitarios que difundió la Presidencia durante la emisión por televisión de los partidos de fútbol este fin de semana, en los que responsabilizó al alcalde de Buenos Aires del conflicto en el metro.
El gobierno de la capital argentina respondió con una serie de videos emitidos a través del sitio You Tube en el que señaló como "mentiras" las acusaciones de la Casa Rosada.