DAMASCO.- El gobierno sirio afirmó el sábado que, contrariamente a lo que habían anunciado redes árabes de TV, el vicepresidente Faruk al Shara no abandonó el país, al tiempo que grupos rebeldes sostuvieron que hubo una "tentativa de defección" que fracasó.
El vicepresidente "Faruk al Shara no ha pensado en ningún momento en irse del país", señaló la televisión pública citando un comunicado de su oficina pero sin mostrar imágenes suyas.
Shara, la personalidad sunita más prominente del poder alauita, es un hombre de confianza del régimen y fue durante quince años jefe de la diplomacia, antes de convertirse en vicepresidente en 2006.
Varias cadenas árabes habían anunciado su deserción a Jordania, citando a los insurgentes.
En un comunicado, la comandancia del Ejército Sirio Libre (ESL, rebelde) afirma que según "informaciones preliminares, habría habido un intento de deserción" que "terminó en fracaso".
Para Abdo Hussameddin, ex ministro sirio de petróleo y quien abandonó el país en marzo, Shara habría tratado de escapar del país aunque "desde hace cierto tiempo se encuentra en una vivienda vigilada.
Últimamente el régimen sirio se ha visto sacudido por deserciones de altos cargos, como la del primer ministro Riad Hijab o la del general Manaf Tlass, el oficial del ejército de mayor rango en haber abandonado el régimen, y que era amigo de infancia del presidente Bashar al Asad.
La vicepresidencia siria emitió una nota en la que Shara saludó el nombramiento, la víspera, del nuevo mediador internacional para Siria, Lakhdar Brahimi.Shara es favorable a "una posición unificada del Consejo de Seguridad de la ONU para que (Brahimi) pueda llevar a cabo su difícil misión sin obstáculos", señala la nota.
Brahimi, de 78 años, sustituye en el cargo a Kofi Annan, que presentó su renuncia ante el fracaso de su plan de paz.
Este nombramiento se produjo al día siguiente de que el Consejo de Seguridad ordenara, el jueves, el fin de la misión de observadores de la ONU en Siria, ante la falta de acuerdo de los países para poner fin a un conflicto que no deja de agravarse.
Pero el nuevo enviado de Naciones Unidas y la Liga Árabe para Siria dijo confiar poco en que se pueda poner fin a la guerra civil en el país árabe.
"En lo que confío es en que voy a poner todos mis esfuerzos, voy a hacer lo máximo posible", declaró a la cadena informativa France 24.
El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, pidió un apoyo internacional "fuerte, claro y unificado" a Brahimi.
El ministro ruso de Relaciones Exteriores, Serguei Lavrov, volvió a pedir un cese del fuego en Siria, pero "bajo la responsabilidad de los actores internacionales que tienen influencia tanto sobre el gobierno como sobre quienes envían armas a la oposición". Mientras, en el campo de batalla prosigue la violencia.
De acuerdo con la entidad opositora Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH), la violencia el sábado dejó por lo menos 96 soldados en todo el país, incluyendo allí a 30 civiles.
El OSDH denunció también el hallazgo de unos 40 cuerpos no identificados en la capital, Damasco, y en los alrededores.
La norteña localidad de Azaz, situada en la provincia de Alepo, fue bombardeada este sábado por la aviación del régimen, informó el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH), una ONG que se apoya en una red de militantes y de testigos.
Asimismo, barrios de Alepo, teatro desde hace un mes de una batalla crucial entre los rebeldes y el régimen, estaban siendo bombardeados, y se registraban combates en otros sectores.
En tanto, en Damasco, el general Babacar Gaye, jefe de la misión de observadores de la ONU que expira el domingo, acusó al ejército regular y a los rebeldes de no respetar las obligaciones en materia de protección a civiles, que mueren por decenas a causa de los bombardeos y los combates.
"Las dos partes tienen la obligación, en el marco del derecho humanitario internacional, de asegurarse que los civiles sean protegidos", declaró el jefe saliente de la UNSMIS ante la prensa en Damasco. "Esas obligaciones no han sido respetadas", dijo.
Por otra parte, según la agencia nacional libanesa, tres sirios fueron secuestrados el sábado por cuatro hombres en la carretera que va al aeropuerto internacional de Beirut.
Este anuncio se produce tres días después de que un clan chiíta anunciara el secuestro de una veintena de sirios y un turco en represalia por el secuestro de un miembro de su familia reivindicado por un grupo rebelde sirio.