BERLÍN.- Al menos 30 niños resultaron heridos, algunos de gravedad, luego de que el autobús en el que viajaban volcara este miércoles en una autopista del sur de Alemania.
Los primeros antecedentes dan cuenta de que el conductor perdió el control del vehículo durante una súbita granizada que cayó cerca de la ciudad de Freising, dijo un portavoz de la policía de Baviera.
Ulrich Poepsel dijo que la policía envió "todo lo que tuviera una sirena" al lugar del accidente, incluidos varios helicópteros que transportaron a los niños lesionados a hospitales cercanos.
La máquina estaba registrado en la ciudad alemana de Dachau, y llevaba a los niños a sus casas luego de un viaje de recreo, precisó Poepsel.
Según el vocero, el acoplado del autobús causó un segundo accidente que involucró a varios vehículos. Se desconocen, por ahora, las cifras de víctimas de ese percance.