WASHINGTON.- El Comité de Gracia de Pensilvania rechazó el lunes conmutar la pena de muerte a Terry Williams, un condenado que fue víctima de abusos sexuales durante su infancia y que debe ser ejecutado el 3 de octubre por el asesinato de dos de sus agresores.
El comité tomó esa decisión a pesar de las protestas de la Unión Europea y de más de 150 ex fiscales, jueces, profesores de Derecho, especialistas en infancia y ex jurados en el proceso.
Williams, de 46 años, 24 de los cuales ha transcurrido en el corredor de la muerte, fue condenado a la pena capital por un homicidio cometido tres meses y medio después de haber cumplido la mayoría de edad.
En 1986, Williams mató a un hombre sospechoso de haber participado en los abusos sexuales de los que fue víctima cuando era niño. Un año antes, cuando tenía 17, había asesinado a otro de sus presuntos agresores.
Sus defensores afirman que el jurado que lo condenó ignoraba que los crímenes estaban ligados directamente a la historia de abusos sexuales del reo.
"Estoy completamente decepcionado por el rechazo del Comité de Gracia al pedido de clemencia de Terry", dijo su abogado Shawn Nolan. "Es particularmente chocante, visto que la mayoría del comité, incluido el ministro de Justicia de Pensilvania, recomendó, por tres votos contra 2, perdonarle la vida a Terry". En Pensilvania, el comité debe aprobar por unanimidad una decisión para que el gobernador pueda otorgar la gracia a un preso, recordó el abogado en un comunicado.
El jueves está prevista una audiencia en un tribunal de Pensilvania para examinar nuevos elementos respecto al asesinato de Amos Norwood cometido en 1984, debido a que "los fiscales ocultaron el motivo verdadero a los miembros del jurado", dijo Nolan.
"La verdadera razón no fue el robo, como se dijo en el juicio, sino la reacción de Williams a años de agresiones cometidas por Norwood y a la violenta violación que sufrió la noche anterior al asesinato", explicó.
Varios integrantes del jurado adujeron que si hubieran conocido la historia del acusado lo habrían condenado a cadena perpetua. La viuda de Norwood dijo a su vez que no desea la ejecución del asesino de su marido. La última ejecución producida en Pensilvania remonta al 6 de julio de 1999, según la UE.