Mahmoud Abbas y Benjamin Netanyahu.
AFPNUEVA YORK.- El Primer Ministro de Israel y el Presidente de la Autoridad Palestina se dirigirán este jueves a la Asamblea General de la ONU, el primero para advertir en duros términos a Irán y el segundo para buscar un mayor reconocimiento internacional a falta de un proceso de paz.
Un año después de haber introducido la histórica demanda de adhesión de un Estado de Palestina en la Asamblea General de 2011, las aspiraciones del Presidente palestino Mahmoud Abbas son más modestas: elevar el estatus de Palestina de observador a Estado no miembro.
Los palestinos debieron revisar a la baja sus ambiciones ante la falta de votos necesarios en el Consejo de Seguridad para hacer de Palestina un Estado miembro pleno de la ONU.
La incógnita es si Abas exigirá que se vote una resolución en la Asamblea General a corto plazo, donde tendría el apoyo de la mayoría de los 193 países miembros, pero según diarios israelíes el líder palestino prometió a Washington no hacer ese pedido antes de las elecciones estadounidenses del 6 de noviembre.
La secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton, se reunió el miércoles con Abas para recordarle la posición de Estados Unidos: "nuestro objetivo es el reinicio de las negociaciones directas" entre israelíes y palestinos.
Abas quiere el reconocimiento de Palestina como un Estado no miembro con sus fronteras de 1967, que para los palestinos es la base de las negociaciones con Israel para buscar una solución permanente al conflicto.
En tanto, las preocupaciones del Primer Ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, se centran en Irán, a quien en su discuso le fijará "una línea roja" para su programa nuclear que no puede ser atravesada, según dijo el jueves un alto responsables de su delegación.
"El Primer Ministro fijará una clara línea roja que no contradirá lo que ha dicho (el Presidente estadounidense Barack) Obama", indicó el responsable a los periodistas en el avión que condujo a Netanyahu a Nueva York.
Netanyahu había señalado que en la ONU "reiteraré que al país más peligroso del mundo no puede permitírsele obtener el arma más poderosa del mundo", lo que elevó el temor de un posible ataque preventivo israelí contra instalaciones nucleares iraníes.
Obama, en su discurso el martes ante los líderes mundiales reunidos en Nueva York, no descartó ninguna opción y prometió que su país hará "todo lo necesario" para evitar que Irán se dote de un arma nuclear.
Pero el presidente de Irán, Mahmud Ahmadinejad, desestimó una posible amenaza de "sionistas incivilizados" durante su estadía en Nueva York para participar por última vez en una Asamblea General, antes de entregar el poder en 2013.