Reuters
RÍO DE JANEIRO.- El Batallón de Operaciones Especiales (Bope) de la policía militarizada de Río de Janeiro mató hoy a cinco "sospechosos" durante un operativo que realiza en favelas cariocas que el domingo serán ocupadas por agentes de seguridad para iniciar un proceso de "pacificación".
Según informó hoy el portal G1, el operativo se inició en la madrugada de hoy en las favelas de Manguinhos, Jacarezinho, Mandela y Varginha, después de que la policía obtuviera informaciones anónimas de que de varios traficantes de drogas se disponían a abandonar las barriadas.
De acuerdo con la policía, los efectivos que ingresaron a los barrios que serán ocupados fueron recibidos a tiros por presuntos narcotraficantes, lo que provocó un tiroteo que acabó con cinco "sospechosos" muertos.
Durante el operativo, la policía incautó de tres pistolas, una subametralladora y tres granadas defensivas.
"Desde el viernes estamos vigilando el movimiento de marginales debido a las operaciones previstas para los próximos días", dijo el mayor Ivan Blaz, citado por el medio.
Las operaciones a las que alude el agente se enmarcan en un programa impulsado por la gobernación carioca destinado a liberar los barrios más conflictivos de la ciudad del control de narcotraficantes.
El programa consiste en la ocupación de las barriadas pobres por parte de agentes de la policía militarizada y la posterior instalación de Unidades de Policía Pacificadora (UPPs).
El objetivo es que el Estado retome el control de las barriadas, expulsando a los delincuentes y a los integrantes de las "milicias", integradas por paramilitares que disputan en poder con los traficantes y extorsionan a la población a cambio de "seguridad".
Además de la presencia policial permanente, el proceso de pacificación incluye la realización de obras de infraestructura y el suministro de servicios sociales y culturales a la población local.
Se espera que todas las favelas estén "pacificadas" para cuando la capital carioca reciba partidos del Mundial de fútbol de 2014 y los Juegos Olímpicos de 2016.
Hasta el momento, unas 28 comunidades fueron pacificadas, todas ellas ubicadas en la zona del "cinturón de seguridad", alrededor de las áreas donde transcurrirán los partidos del Mundial de fútbol y los Juegos Olímpicos. El éxito de las UPPs ha sido cuestionado por estudios de impacto que revelan que los índices de delitos no se han reducido.