AFP
BRASILIA.- La Corte Suprema de Brasil condenó hoy por mayoría por cargos de asociación criminal al ex ministro del Gabinete Civil del gobierno de Luiz Inacio Lula da Silva, José Dirceu, así como a otros dos ex dirigentes del gobernante Partido de los Trabajadores (PT), y a otras seis personas.
Dirceu, así como el ex presidente del PT, José Genoíno, y el ex tesorero del partido oficialista, Delubio Soares, ya habían sido hallados culpables de corrupción activa en el marco del llamado "juicio del siglo" a los implicados en el escándalo de pago de sobornos a legisladores que sacudió al gobierno Lula en 2005.
La condena fue decidida por estrecha mayoría de seis votos a cuatro, definida por el presidente del STF, Ayres Britto, al final de una encendida sesión en la que los jueces Carmen Lucia, Rosa Weber y Antonio Dias Toffoli apoyaron la posición del juez revisor, Ricardo Lewandowski, quien recomendó la absolución de todos los 13 acusados por cargos de asociación criminal.
Los jueces Luis Fux, Gilmar Mendes, Marco Aurelio Mello, Celso de Mello y Ayres Brito, a su vez, apoyaron el voto del juez instructor, Joaquim Barbosa, quien había recomendado en la semana pasada la condena de once de los 13 acusados de asociación criminal.
En la sesión de hoy, el STF fue escenario de un encendido debate sobre el concepto de asociación criminal, y al final salió victoriosa la posición del juez instructor, quien sostuvo que, al desviar dinero público para pagar a legisladores de partidos aliados por el apoyo al gobierno en el Congreso los acusados de participar en la red ilegal formaron "una pandilla".
"Yo jamás he visto un caso en el que el delito de asociación criminal se presentara tan claramente caracterizado", coincidió el decano del STF, Celso de Mello, al sostener que Dirceu, Genoíno, Soares y los demás acusados "actuaron como conspiradores a la sombra del Estado para vulnerar, transgredir, lesionar la paz pública".
"Este proceso revela uno de los episodios más vergonzosos de la historia política de nuestro país", agregó el decano.
Asimismo, Marco Aurelio de Mello sostuvo que los acusados actuaron como una banda armada, "pero armada de dinero": "Hubo la formación de una banda de las más complejas, con núcleos político, financiero y operativo, con 13 integrantes ajustados en un entendimiento perfecto, que haría acordar a la mafia italiana".
La decisión de hoy cerró la fase de juicio en el proceso sobre el llamado "escándalo del mensalao". De los 38 acusados por el Ministerio Público, 25 resultaron condenados por cargos diversos, como peculado, cohecho, corrupción activa, asociación criminal, gestión financiera ilícita, evasión de divisas y lavado de dinero, y sus penas serán definidas a lo largo de esta semana.
Entre los condenados están además un ex diputado del PT, Joao Paulo Cunha -quien presidía la Cámara Baja durante el inicio del gobierno Lula- y un ex director del estatal Banco do Brasil en la época, Henrique Pizzolatto, así como empresarios, ex ejecutivos del Banco Rural y legisladores de varios partidos conservadores que integran la coalición gubernamental comandada por el PT.
El veredicto adverso supone un duro golpe para el PT, que siempre negó la existencia de la red de sobornos y sostenía que el dinero transferido a legisladores aliados se destinaba solamente a honrar deudas de campañas electorales.
Sin embargo, el juicio no parece haber afectado gravemente el apoyo popular al partido gubernamental, que logró un éxito relativo en la primera vuelta de las elecciones municipales, el 7 de octubre pasado, al ampliar a 624 el número de municipios gobernados por el partido, frente a los 558 obtenidos en las urnas de 2008.
La "prueba de fuego" del PT tendrá lugar el domingo, cuando se celebrará la segunda vuelta de los comicios en 50 ciudades, entre ellas Sao Paulo, la metrópolis más rica y poderosa del país.
Según los últimos sondeos, el candidato del PT, Fernando Haddad, apoyado por Lula y por la actual mandataria, Dilma Rousseff, llega a la recta final de la campaña en amplia ventaja, con un 49 por ciento de las intenciones de voto, frente al 32 por ciento de su rival, el opositor José Serra, del Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB).