EMOLTV

Alemania: Piden cambios en servicios de inteligencia por lentitud en perseguir a nazis

Las fallas en los servicios de seguridad al detectar un grupo criminal que asesinó a inmigrantes abrió sospechas sobre racismo en estas instituciones, según un informe parlamentario.

03 de Noviembre de 2012 | 08:21 | AFP

BERLÍN.- Un año después de que se descubrió en Alemania un trío neonazi sospechoso de haber dado muerte entre 2000 y 2006 a nueve inmigrantes, ocho de los cuales eran turcos, las fallas de los servicios de seguridad, acusados de racismo, siguen sin explicación.

El 4 de noviembre de 2011, el descubrimiento de una célula llamada "Clandestinidad nacional-socialista (NSU)", sospechosa de haber cometido varios crímenes xenófobos inexplicables durante años, provocó conmoción en Alemania.

Los dos hombres del trío se suicidaron. El tercer miembro, una mujer, Beate Zschäpe, de 37 años, está actualmente encarcelada y espera que termine la investigación sobre su caso, que podría tener lugar hacia el 13 de noviembre.

Las fallas de la investigación denunciadas por la prensa llevaron a la sociedad alemana a una amplia introspección. Durante bastante tiempo, la policía se había negado a tomar en serio la pista de crímenes racistas.

Frente a la situación, el gobierno se comprometió a reformar los servicios secretos, y los ministerios del Interior de las regiones (Länder) estudian la posibilidad de prohibir el partido de extrema derecha NPD.

Unos diez miembros de este partido son sospechosos de estar vinculados a la célula criminal, incluyendo al ex presidente del NPD del Estado regional de Turingia (este), donde se había establecido la célula NSU.

En 2003, Alemania había fracasado en prohibir el NPD: la Corte Constitucional había estimado que algunos testimonios creaban un problema porque se trataba de informadores de los servicios secretos internos.

El presidentre de una comisión parlamentaria encargada de aclarar el caso de la NSU, el socialdemócrata Sebastian Edathy, denunció "un problema de mentalidad en los servicios de seguridad", en particular de la policía, declarándose favorable a una selección más estricta de los funcionarios.

La comisión debe entregar un informe antes de fin de año.

"Tenemos que reparar el aparato de seguridad para restaurar la confianza. Los cambios en el personal no bastarán", estimó el jueves la ministra liberal de la Justicia Sabine Leutheusser-Schanarrenberger (FDP).

A mediados de este año, las negligencias en la investigación habían provocado una serie de dimisiones entre los responsables de los servicios de seguridad internos.

Entre ellos, la de su jefe, Heinz Fromm, de 63 años, luego de que un funcionario del ministerio del Interior reveló que documentos con informaciones sobre los neonazis fueron deliberadamente destruídos por miembros de sus servicios.

Esta renuncia fue seguida por la destitución del responsable de esos servicios en Turingia, y por la dimisión del jefe de los servicios de Sajonia (este).

El presidente de la comunidad turca de Alemania, Kenan Kolat, se declaró "muy decepcionado" y "amargado" por las respuestas dadas por el gobierno alemán hasta ahora.

"La clase política no quiere reconocer que hay un enorme problema de racismo en Alemania", declaró, lamentando que el Estado no haya sabido proteger a los extranjeros.

Al mismo tiempo, reclamó un "gran debate", en particular sobre el "racismo institucional".

En Alemania hay tres millones de ciudadanos turcos o de origen turco.

"Estoy triste y al mismo tiempo encolerizado", declaró al cotidiano Tagesspiegel del viernes Gamze Kubasik, cuyo padre Mehmet fue asesinado en 2006. "Nos prometieron mucho, incluyendo la canciller (Angela) Merkel. Luego se supo que habían destruido ficheros y tengo la impresión de que no se avanza", protestó.

En febrero pasado, en una ceremonia oficial de homenaje a las víctimas, Angela Merkel había estimado que esos asesinatos eran una "vergüenza" y un "atentado" contra Alemania.