RÍO DE JANEIRO.- La mandataria brasileña, Dilma Rousseff, ordenó hoy la destitución o separación del cargo de todos los funcionarios públicos implicados en un nuevo escándalo de corrupción.
En un comunicado del Ejecutivo divulgado este sábado, se detalla que altos cargos, como la jefe del Gabinete de la Presidencia en Sao Paulo, son algunos de los destituidos.
La decisión de la mandataria fue confirmada un día después de que la Policía Federal realizara la llamada Operación "Porto Seguro" para arrestar a seis de 18 acusados de integrar supuestamente la red de corrupción.