Los trabajadores del pujante sector petrolero nigeriano se ven expuestos a secuestros.
AFPYENAGOA.- Cuatro extranjeros y dos nigerianos que trabajaban para la empresa surcoreana de construcción Hyundai Heavy Industries Limited fueron secuestrados el lunes en el Estado de Bayelsa, al sur del país, declaró un portavoz de la policía.
Durante la tarde, "hombres armados se dirigieron a la empresa coreana Hyundai, situada en un bosque que bordea la costa Atlántica, y secuestraron a cuatro expatriados y a dos nigerianos", declaró Fidelis Odunna, portavoz de la policía.
"Vimos dos barcos a motor con hombres armados que disparaban al aire para detener un barco que llevaba a los empleados de Hyundai a su lugar de trabajo", relató Tare Kolugha, un pescador que estaba en la cala de Odioma, cerca del lugar del ataque.
En Seúl, Hyundai Heavy confirmó el secuestro y precisó que uno de los nigerianos había sido dejado libre, según los primeros informes.
"El Ministerio de Relaciones Exteriores y la embajada de Corea del Sur en Nigeria han montado una estructura de emergencia encabezada por el embajador", agrega la compañía en un comunicado.
Bandas organizadas
La región del Delta del Níger, donde se concentra la producción petrolera de Nigeria -el mayor productor africano de crudo- ha sido marco de olas de violencia hasta que el gobierno firmó en 2009 una amnistía con los militantes que reclaman en particular una mejor distribución de los ingresos petroleros.
Los trabajadores extranjeros siguen siendo el blanco de bandas organizadas que se dedican al secuestro para luego pedir rescate.
Ya a fines de noviembre, dos extranjeros, identificados por los medios locales como libaneses, fueron secuestrados en unas obras en esta región.
La madre del propio ministro de Finanzas de Nigeria, Ngozi Okonjo-Iweala, de 83 años, fue raptada de su casa en el Estado de Delta, y mantenida cautiva durante cinco días antes de ser liberada el viernes.