Pese a que mantiene sus altos niveles de popularidad, los casos de corrupción están comenzando a manchar el legado del ex presidente Lula.
EFERIO DE JANEIRO.- La Policía Federal brasileña investiga a una asesora del gobierno del ex presidente Luiz Inácio Lula da Silva, quien, según la denuncia de un dirigente político opositor, habría llevado 25 millones de euros a Portugal ocultos en una valija diplomática, según publicó hoy un diario local.
Los investigadores brasileños solicitaron informes a la policía y a la Aduana de Portugal sobre el supuesto tráfico de divisas perpetrado por Rosemary Novoa de Noronha, que fue funcionaria durante los gobiernos de Lula da Silva y de su sucesora, Dilma Rousseff, que la despidió hace dos meses, consignó hoy "Folha de Sao Paulo".
Considerada una colaboradora de confianza de Lula, junto a quien trabajó desde la década del 90, Rosemary Novoa de Noronha saltó a la fama por varias irregularidades y su caso pasó a ser conocido como "Rosegate".
Así, los presuntos ilícitos cometidos por la asistente de Lula se sumaron a otro escándalo, el del "Mensalao", ocurrido durante el gobierno del ex mandatario y por el cual altos ex funcionarios de su gabinete fueron condenados recientemente, en una "megacausa" en el Supremo Tribunal Federal.
La caída de Novoa de Noronha, resuelta directamente por Rousseff, según trascendió, ocurrió luego de que ella fuera incluida en un proceso por tráfico de influencias y otros delitos que fueron descubiertos en el Operativo Puerto Seguro, resultado de una prolongada investigación de la Policía Federal.
Según medios locales, en 2011 Rousseff, al llegar a la Presidencia, aceptó de mal grado ratificar en su cargo a Novoa de Noronha quien, según comunicaciones interceptadas por la policía, llegó a presentarse como la "prometida de Lula", y gozaba de real influencia en los círculos de poder.
Hace tres semanas hubo otra denuncia contra la ahora ex funcionaria.
Esta vez el diputado opositor Antony Garotinho afirmó que Novoa de Noronha transportó 25 millones de euros de dudosa procedencia a Portugal, utilizando la valija diplomática a la que tenía derecho por ser funcionaria ligada al Poder Ejecutivo, y que participó en misiones junto a Lula en más de 20 viajes por el exterior.
"Rosemary acompañó a Lula en un viaje a Portugal, al desembarcar fue obligada a informar si la valija diplomática contenía valores, lo que es obligatorio en la Zona del Euro, y ella declaró que sí, que había 25 millones de euros", afirmó el congresista Garotinho, del Partido Republicano, ligado a las iglesias evangélicas.
Ante la revelación de la entonces asesora presidencial, siguió Garotinho, las autoridades portuguesas le recomendaron que contratara un camión de caudales para trasladar el contenido de las valijas diplomáticas procedentes de Brasil que, por lo demás, ocupaban un espacio apreciable.
Según el congresista la información puede ser corroborada en archivos oficiales de la ciudad de Porto, donde al parecer fue depositado el dinero.
En estos días la Policía Federal intenta confirmar la procedencia de esa denuncia y trabaja para concluir su informe preliminar en enero, de acuerdo con lo publicado hoy por el diario "Folha".
El diputado reiteró su acusación este mes en el recinto del Congreso en Brasilia, durante una visita del ministro de Justicia, José Eduardo Cardoso, que calificó al relato como una "fantasía".
Paulo Tomé, representante del Banco Espírito Santo de Portugal, afirmó que no hay registro alguno del depósito de 25 millones de euros realizado supuestamente por la colaboradora de Lula.
"El Banco de Espirito Santo dispone de un sistema de prevención y detección contra el blanqueo de capitales, equipado con herramientas informáticas de última generación, que responde eficazmente a todas las exigencias de la legislación internacional", agregó Paulo Tomé.