Platón y Monteverdi invitan a Artimino (9/07/2000)

09 de Julio de 2000 | 00:00 |
Nella Anfuso y Bruno Pinchard, líderes del próximo Festival Mediceo de Artimino, explican a "Artes y Letras" la búsqueda en que se sumergirán desde el próximo 15 de julio. Dante y Ficino serán invocados para desentrañar el misterio de su culto solar, y otra vez Rinuccini, Caccini y Monteverdi comparecerán con Platón ante el tribunal.

Por Juan Antonio Muñoz H.
(9/07/2000)


En Poggio a Caiano, un pueblo cercano a Florencia, se encuentra la villa predilecta de Lorenzo el Magnífico, imaginada por Giulliano da Sangallo. Desde ese lugar, subiendopor las suaves colinas de la Toscana, se accede a Artimino, pueblo estacionado en los tiempos de Leonardo, justo en frente al cual está La Ferdinanda, casa Medici cuyo diseño se debe a Bernardo Buontalenti, en la que se instaló Ferdinando I desde 1594.

Situada en un sitio de connotaciones esotéricas (está construida sobre ruinas etruscas y hay un museo etrusco en su interior), La Ferdinanda resplandece, desde el 19 de mayo de 1999, con una luz especial, distinta de la luz del sol que la golpea por los cuatro costados: Monteverdi, Caccini, Dante y Ficino están ahí, de cara al sol de Platón.

Convertida en una suerte de faro, en una especie de abadía en medio del actual medioevo tecnológico, esta villa medicea recibió a perpetuidad al Museo Annibale Gianuario, consagrado a uno de los principales estudiosos de la poesía musical italiana de los siglos XVI y XVII.

La idea fue llevada a cabo por la musicóloga Nella Anfuso, quien trabajó muchos años junto a Gianuario, y por la Fundación Centro Studi Rinascimento Italiano, liderada por el profesor Bruno Pinchard, de la Universidad de Tours. Son ellos mismos los que se encuentran al frente del Festival Mediceo de Artimino (Prato), Filosofía y Música, que se efectuará entre el 15 y el 30 de julio próximo y que abordará temas tan específicos como los aspectos del culto solar en Dante y Ficino, y los problemas que presenta para nuestro siglo la interpretación de la música vocal italiana de comienzos del siglo XVII.

Platón en la Toscana

El museo Gianuario de La Ferdinanda reúne instrumentos antiguos originales y reproducciones de partituras de los siglos XVI y XVII, estudios musicológicos posteriores, cuadernos de organología y la materialización en discos de la obra del musicólogo, principalmente debidos a Nella Anfuso.

Violinista y director de coro, Annibale Gianuario (fallecido en 1991) dedicó su vida a hurgar en las características ético-estéticas y artísticas del período en cuestión y realizó el florecimiento poético-musical de la creación monteverdiana en este siglo. Dirigió desde 1969 hasta su muerte el Centro Studi Rinascimento Musicale de Florencia, teniendo como eje de su pensamiento la idea de que el compositor de Orfeo está vinculado con el neoplatonismo de Marsilio Ficino.

Nella Anfuso, quien estaba preocupada porque durante el siglo XX se había hecho de Monteverdi un mito y porque, "en lugar de reflexionar sobre su música y su estética, se traducía todo en términos de ideología, lo que es más fácil que razonar a partir de bases puramente científicas", lentamente también avanzó en el conocimiento del gran asunto cultural de la época que le interesaba y sobre el que trabajaba Gianuario. Así lo explica:

"El verdadero trabajo del músico es revelar la musicalidad que está contenida en el texto. Es la palabra la que manda. De allí la necesidad de la libertad del ritmo; es preciso tener en cuenta el propio tiempo de declamación de cada sílaba. La música debe dar más fuerza a la poesía. Es la estética platónica".

Claudio Monteverdi fue quien introdujo los términos Prima y Seconda Pratica para establecer contraste entre la música "tradicional" y la "moderna". La Seconda Pratica se distingue por la estrecha vinculación de la melodía con la frase poética. La idea es que la palabra debe ser rectora de la música y no al revés, y la música tiene por objetivo acentuar la fuerza expresiva de la primera.

Para Monteverdi, la libertad del ritmo proviene de la métrica del verso. Fue él quien, desde los ensayos hechos con sus madrigales, confirió a la ópera la intención dramática que persiste hasta la actualidad. Además, llevó adelante el denominado estilo concitato, interpretación dramática demostrativa de agitación espiritual. Ejemplo supremo de todo lo anterior es el "Lamento d''Arianna", único fragmento de la perdida ópera "Arianna" (1608) que llegó hasta nosotros.

Al igual que Giulio Caccini y otros artistas de la Segunda Práctica, Claudio Monteverdi - "nostro Claudio", como cariñosamente lo llama Nella Anfuso- llevó a su culminación las investigaciones humanísticas italianas vinculadas al neoplatonismo florentino (Ficino) de la reencontrada unicidad entre poesía y música. En tal sentido, está vinculado al final de una civilización bien precisa. Es "el último poeta clásico", según fue definido por Gianuario.

Bruno Pinchard, presidente del Centro Studi Rinascimento Italiano, puntualiza que tras todo esto vive la personalidad de Gianuario: "El fue un maestro platónico en la Toscana. Gianuario removió el cielo y la tierra de Italia para hacernos comprender el sonido de la antigua palabra italiana. Su propósito jamás fue reconstruir la música del pasado, sino renovarla teniendo en cuenta el espíritu de una civilización y continuar con su mensaje en el contexto atormentado de la modernidad".

"Dafne" o el poeta manda

El principal seminario del próximo Festival Mediceo estará dedicado a Dante y Ficino, y a los vínculos de ambos con Platón (ver recuadro), pero habrá también teatro, danza, "teatro en música" (como severamente distingue Nella Anfuso), un curso propedéutico y un banquete de clausura sobre recetas del Messisbugo (siglo XVI).

El tema del teatro será Amori nella Commedia dell´Arte, que es la idea conductora de una serie polifónica dedicada a la Commedia Harmonica. El punto es reflexionar acerca del madrigal "rappresentativo" (representaciones de los "afectos") sin olvidar ni a Oratio Vecchi (Amphiparnaso) ni a Adriano Banchieri (la locura senil, la sabiduría juvenil, Il festino del giovedi grasso).

Nella Anfuso decidió montar Dafne de Ottavio Rinuccini y Marco Da Gagliano, que data de 1608. "La escogí porque se trata de una pastoral; la palabra ópera no existía entonces y no tiene nada que ver ni con los florentinos ni con Monteverdi. Ya son cerca de 30 años los que llevo tratando de hacer entender esto y de incomodar incluso a... Platón, tan citado por los florentinos y por Monteverdi. Dafne es muy interesante para mí por cuando muestra el interés por el nuevo estilo de parte de los músicos que operaban en Florencia", explica la artista.

Su curso propedéutico estará basado sobre la Euridice de Giulio Caccini (1600). Y en esto Nella Anfuso es otra vez muy directa: "Para mí existe la Euridice de Rinuccini el poeta y no la del libretista de Peri o Caccini, como ha sido definido erróneamente. Pienso en aquello que escribe él mismo en el prefacio de una edición de su obra: La música debe servir y dar fuerza a la poesía; por lo tanto, la música debe estar al servicio de la poesía".

"Es de la poesía que nace la notación musical y, en efecto, Peri y Caccini entonaron musicalmente los versos de Rinuccini, cada uno con su propia sensibilidad y personalidad. Es por eso que la Euridice de Peri es más austera, a medio camino entre el canto y el parlato, mientras que la de Caccini es, en un sentido siempre poético, más cantabile y rica en afectuosidad, más patética y menos trágica respecto de la de Peri".

Nella Anfuso escogió la Euridice de Caccini para el curso propedéutico porque permite profundizar mejor en los aspectos técnicos vocales y "hacer comprender que sin la realización de todo lo que Caccini escribe en Le Nuove Musiche (1601) es imposible pensar siquiera realizar el estilo de la monodia del primer seicento italiano, ¡comenzando por Monteverdi! Por supuesto, se requiere estar al servicio del buen arte y no de una carrera... Es verdad que es duro y difícil realizar la escuela cacciniana, monteverdiana, periana, pero hay un solo secreto para esto: estudio, estudio, estudio. Y si se ama de verdad a estos autores es necesario no traicionarlos nunca. Ya hay demasiada música en el tornamesa".
El Sol de Dante y Ficino

El próximo Festival Mediceo (15 al 30 de julio) - que reunirá a estudiosos como Richard Cooper (Universidad de Cambridge), Frank La Brasca (Universidad de Tours-CESR), Stephan Otto (Universidad de München) y Jean Louis Vieillard-Baron (Universidad de Poitiers)- es un proyecto de la Academia Platónica de la Universidad de Tours y uno de sus principales objetivos es tratar los aspectos del culto solar en Dante y Ficino. Dante Platónico es el título del seminario que se efectuará entre el 15 y el 20.

Bruno Pinchard explica que, a través de Dante Platónico, quiere poner a prueba el trabajo de recuperación, de integración y de reinterpretación que la Academia Florentina de Ficino hizo sufrir a la obra de Dante durante el exilio (el poeta fue desterrado de Florencia). "Seguro", agrega Pinchard, "el comentario de Landino tendrá aquí un rol fundamental, pero se trata también de que sometamos a examen la idea de Ficino, principal estudioso neoplatónico del Renacimiento, según la cual la restitución, por Landino, de Dante a Florencia anuncia el renacimiento de un doble sol. Este doble sol, con sus implicancias herméticas pero también políticas, será el objeto de las exposiciones de los profesores La Brasca y Cooper. Además, se leerá la carta de Marsilio Ficino inserta en el Commento de Landino, como también el prefacio de éste a su propia edición de la Monarchie de Dante.

El profesor Vieillard-Baron, por su parte, presentará la lógica general del platonismo y su reinterpretación de la tradición, que alcanza hasta al idealismo alemán. "El pondrá en evidencia", agrega Pinchard, "significativas constantes en el vínculo entre filosofía iluminada y poesía inspirada. Así, el debate sobre el caso de Dante será integrado a una perspectiva más general. Junto a eso, el profesor Otto mostrará bajo qué condiciones un poeta puede ser leído por los filósofos; vale decir, qué transformaciones intelectuales son necesarias para que la filosofía acoja el hecho poético. En fin, las sesiones de la tarde serán dedicadas a una lectura comentada de Dante, en el curso de la cual se tratará de determinar la significación propia del sol en su obra y la tradición creada por esta celebración, desde Juliano el Apóstata hasta las últimas líneas de la Quaestio terrae et aquae".

-Nella Anfuso decidió montar "Dafne" (1608), de Ottavio Rinuccini y Marco Da Gagliano. "La escogí porque se trata de una pastoral; la palabra "ópera" no existía entonces y no tiene nada que ver ni con los florentinos ni con Monteverdi", señala. En la foto, "Apolo y Dafne", escultura de Bernini.

-Dante Alighieri (1265-1321), nacido en una noble familia florentina, desde muy niño aprendió el arte de trovar y adquirió una amplia cultura teológica. Tomó parte activa en las luchas de güelfos y gibelinos. Fue desterrado y no volvió más a su tierra natal.

-Marsilio Ficino (1433-1499) recibió el apoyo de Cosme de Medici, quien deseaba fundar en Florencia una escuela platónica. La principal fama de Ficino se vincula con sus estudios platónicos y con la influencia de Platón en la cultura coetánea. Ficino es, además, una figura típica del Renacimiento italiano: filólogo, filósofo, médico y músico.

-Claudio Monteverdi (1567-1643), el compositor de obras como "Orfeo" y "El regreso de Ulises a la patria", llevó a su culminación las investigaciones humanísticas italianas vinculadas al neoplatonismo florentino (Ficino) de la reencontrada unicidad entre poesía y música. Fue definido por el musicólogo Annibale Gianuario como "el último poeta clásico".

-La influencia del pensamiento platónico ha sido decisiva en las corrientes idealistas hasta fines del siglo XIX. Está presente en la tradición latina, árabe, judía y bizantina, así como en el Renacimiento y en los moralistas ingleses del siglo XVII.

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