Pinochet: de converso tardío a líder

25 de Septiembre de 2000 | 10:14 | Marcelo Cabello, El Mercurio Electrónico
SANTIAGO.- Fue el último en sumarse a la preparación del 11 de septiembre, concluye Mónica González, autora del libro "La conjura", de acuerdo a la reconstitución de los hechos, basados en agendas de militares de bandos contrarios que coinciden en el silencio de Pinochet. Es más, hasta le escucharon enojarse ante la palabra "golpe".

Su libro muestra a Augusto Pinochet como quien se suma al final en este movimiento. Carlos Altamirano lo calificó de "converso tardío", ¿usted cree que fue llevado o hizo un acto voluntario?

Pinochet, entonces comandante de la Guarnición de Santiago, le susurra algunas palabras a Fidel Castro, en su visita en 1971."Lo tendría que decir él, pero lo concreto y lo real es que sí coinciden dos agendas de generales, en bloques totalmente opuestos. Por un lado Arellano, Nuño; en el otro, Pickering, un hombre absolutamente leal a (Carlos) Prats, a la Constitución. Es un general de la vieja estirpe. Si sus escritos, hechos en la época, y no 20 años después, cuando la memoria es frágil y hay tentación fuerte de reescribir la historia, hay subjetivismo, obvio, pero está lo que está... Uno empieza a cotejar documentos, dos, tres, cuatro, las cartas de Pickering, y los documentos de los generales del golpe, la entrevista inédita a Leigh, hecha el '84... con todo eso, dices, cómo calza todo. El único disímil es Pinochet en El día decisivo. Pero no puede ser que coincidan dos personas, por ejemplo, como Arellano y Pickering, que están en bandos totalmente opuestos, que no se reconciliaron nunca...".

Coincidían fechas, acciones...

"¡Todo, todo! Y coinciden en un hecho clave: nunca les escucharon a Pinochet ni una palabra distinta a la que decía el general Prats. Nunca que él señalara un punto que signifique pero general Prats, reflexione. Es más, cuando el general Prats es obligado a irse a retiro, Pinochet lanza una frase lapidaria y es la que genera más temor en los grupos golpistas: Esta afrenta se lavará con sangre de generales. Es una frase clave que dice en el Cuerpo de Generales, el 24, 25 de agosto, y entonces Arellano dice en su agenda y la sangre de qué generales. ¿De qué lado está Pinochet?".

¿Y la agenda de Pickering?

"Y Pickering describe las reuniones que tiene con Pinochet, como se había ido a retiro, describe la última reunión con Pinochet, que le dice exacerbado qué se han creído, estamos hablando de un golpe, qué se creen, los voy a llamar a retiro. O sea, son tan coincidentes estos dos relatos, y la historia que cuenta (Gustavo) Leigh. Calza como un rompecabezas magistral con las declaraciones que hace años después, en una entrevista inédita a la cual no tuvo acceso. Solamente yo tenía esa entrevista".

Sobre Pinochet, ¿qué hace para ser líder de un movimiento al que se sumó tardíamente?

"Lo cuento en los últimos cuatro capítulos. Había terminado el libro en el 11 de septiembre, a las cuatro de la mañana, me fui a acostar pero no podía quedarme dormida. Y me rondaba algo, a ver qué me pasa, por qué. Tanto así que, como a las cinco, me levanté, vine al computador, y encuentro en este escritorio que tú ves, soy muy ordenada. Los papeles que ya usé los dejo boca abajo, y me digo por qué me quedan tantos documentos boca arriba, pero si es el doble. Tengo hecha la investigación de cómo Pinochet se deshizo de los dueños del golpe, y no puedo dejar el libro terminado el 11 de septiembre y me puse a escribir. Ese día seguí de largo, y los últimos cuatro capítulos los escribí en una semana".

O sea era tal evidencia de cómo fue aquello...

"Tenía toda la investigación hecha, pero hasta el 11 no queda claro... porque finalmente lo impresionante es cómo se deshace de todo. Hemos estado tan centrados en Pinochet, Pinochet, que no vemos alrededor, como si él fuera un súper hombre. Ahí es evidente que Manuel Contreras no pudo tener, jamás, el poder total que tuvo para crear cárceles clandestinas, llegar a tener más de 50 mil hombres funcionando en la DINA, detener y hacer desaparecer sin orden, mandar agentes a diversos puntos de la tierra a matar y a vigilar chilenos... Todo ese poder enorme necesitaba mucho dinero y mucha impunidad: jueces, prensa, autoridades ¿Cómo lo obtuvo? Ahí me percato de que está no solamente el golpe dentro del golpe, sino que la gran mentira que yo llamo".

¿Cuál es?

"Que siento que es el aspecto más aterrador de esta historia. Manuel Contreras se procura del mismo 11 de septiembre de alimentar a las nuevas autoridades con informes diarios de cómo el enemigo crecía, se armaba, que no están neutralizados, por el contrario están dispuestos a atacar. Entonces fabrica con su socio primero, el SIDE (Servicio de Inteligencia del Estado), fundamentalmente, y su socio argentino, los informes que son falseados, por supuesto, y publicados por parte de la prensa chilena. Son hechos por periodistas argentinos, lo tengo investigado aunque no está en el libro, me queda un segundo libro, además tengo las pruebas porque me encontré el archivo de la DINA en Buenos Aires, el año '85. El único archivo que se tiene de la DINA, y ahí están los nombres de los periodistas y de los policías que hacen los informes argentinos, los artículos de prensa y todo el terrorismo internacional que recluta la DINA para trabajar con ellos".

...

"Y entonces termino esta historia de cómo está a punto un ejército, preparándose para atravesar la cordillera e invadir Chile. A la persona que, en una reunión de gabinete o de generales, de seguridad, o de la Junta, o alguien que iba a ver a Pinochet, se le hablaba que se estaba perjudicando al régimen militar al hablar de excesos, no violaciones, porque se está tomando prisionero a cualquier persona, incluso a partidarios del régimen. Se está cometiendo una injusticia que va a provocar el gran rechazo de la población y finalmente se va a revertir contra ellos mismos. Y el culpable es el coronel Manuel Contreras. Cada una de esas personas fue descalificada diciendo atenta contra la unidad, porque lo que nosotros enfrentamos es un ejército guerrillero. Y son ellos o nosotros".

Es decir, Pinochet se legitima ante sus pares diciendo que la amenaza es mayor de lo que se creía...

"Manuel Contreras lo documenta; entonces la persona que decía lo contrario quedaba como un enemigo, porque está socavando la unidad necesaria para triunfar. Lo importante es que silencia a los jueces (...) Yo tengo dos ministros de la Suprema que me dijeron en entrevista en on que, efectivamente, habían rechazado 8.300 recursos de amparo presentados entre septiembre del '73 y fines del '77 ¡¡8.300 recursos de amparo de los cuales sólo se aceptaron 33!! Si en vez de 33, hubiera sido mil, dos mil, no estaríamos hablando de desaparecidos, de más de tres mil ejecutados. Por eso es demasiado importante esta gran mentira que, finalmente, sustenta el poder de Pinochet y el poder total de Contreras, que silencia a los jueces, a la prensa".

¿Qué circunstancia le permite terminar "La conjura"?

"Cuando me doy cuenta de que salían los últimos partícipes del golpe del poder, de los protagonistas de la génesis. Sentí que terminaba con la salida de los últimos dueños del golpe (...) Es demasiado bochornosa, patética, porque yo creo que ahí se marca algo terrible: los militares son empujados por un sentimiento de frustración, de descontento, sin ninguna defensa, a las manos de la conspiración, al convertirlos en los grandes mudos del sistema. Y desgraciadamente, a partir del 13, 14 de septiembre, se convierten nuevamente en los grandes mudos del sistema".

¿Frustración también nuevamente?

"Con una diferencia: en la Unidad Popular eran los grandes mudos, pero nadie les puede decir que son partícipes o cómplices de asesinatos, robos, de la herida abierta. Nadie puede decirles nada a las Fuerzas Armadas en la génesis del golpe, pero después del 11 de septiembre, desgraciadamente, a las FF.AA. se las vincula como el sustento de un régimen que provoca el cataclismo que provocó. Entre ser gran mudo y ser cómplice, me parece que para un Ejército que se dice vencedor y jamás vencido es complicado".

Recordó a Quelentaro con una frase ("se nos fue enturbiando el alma"), ¿cree que este libro ayudará a limpiarla?

"Lo único que persigo es que despejemos la maraña de descalificaciones, mentiras, y abramos la puerta y la ventana a la mirada hambrienta, a esa hambre que te gatilla las grandes cosas, esa hambre de ser mejor, de mirarse con nuestras arrugas, nuestros defectos, heridas, muertes, y también con nuestras virtudes. Nos hace mucha falta mirarnos de verdad, sin cirugía, sin maquillaje. Que un viento nos obligue a mirarnos al espejo, es la única manera de empezar a entendernos de otra manera, a crear lazos, a recuperar héroes anónimos, militares y civiles tan olvidados en medio de la farándula que nos rodea...".

¿A qué héroes anónimos dedica este trabajo de investigación?

"(...) En vez de que los detenidos desaparecidos fueran una galería de números, quisiera que la gente supiera quiénes eran, qué soñaban, cómo amaban, qué estudiaban, por qué estuvieron dispuestos a sacrificar la vida por este país, sin armas en la mano, la mayoría ¿Héroes anónimos? El general Pickering, el general Mario Sepúlveda, el general Carlos Prats, quizá alguno de ellos son conocidos, pero entre los civiles... hay un Eduardo Araya, por ejemplo, un Américo Zorrilla, ellos me enseñaron a respetar la vida, más que nada, la verdad, me hicieron una persona incapaz de tomar un arma, porque ése es el caminio suicida, te destruye. Hay tantos jóvenes con los que crecí, me desarrollé... y no están hoy día, hay los que amé, amigas que ya no están. Todos son héroes anónimos, ellos están en este libro".

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