Mauricio Wacquez, el culto pasional

"Epifanía de una sombra" es su obra póstuma y el inicio de una trilogía sobre lo que hay entre la vida y la muerte. Murió afectado por el Sida el año pasado, alejado de su Colchagua natal, pero rodeado de sus amigos y pareja, quien terminó de redactar esta impresionante novela, que le valió el Altazor 2001.

27 de Marzo de 2001 | 18:07 | Marcelo Cabello, emol.com
SANTIAGO.- Hace 18 años comenzó a escribir su gran biografía, se alargó tanto el tiempo como aumentaron los papeles que optó por hacerla una trilogía de "La oscuridad". La primera, Epifanía de una sombra es la que lo hizo merecedor al Premio Altazor 2001 en narrativa.

En ella, Mauricio Wacquez se refiere a sus primeros 20 años -nacimiento, infancia y juventud-. Como él mismo afirmó: "La vida no es más que un chiste entre dos oscuridades. Entre la vida prenatal y la muerte".

El segundo tomo, también acabado, se llamará La costumbre de la luz, y abarca de los 20 a los 40 años; y el tercero, Del negro al negro, que llega a los 60 años, edad en que este chileno falleció.

El chileno con raíces francesas que, con textos intelectuales e intensos, logró la consagración, a costa de la soledad y una muerte a los 60 años"Yo no me sumo a la exaltación de la vida. El hecho de cumplir los 60 años no invalida la realidad del negro al negro. Ya hubo un negro y va a haber otro negro que no sabes cuándo llega. Puedo escribir diez libros entre medio, a lo mejor. A lo mejor no", le dijo a la escritora peruana Elsa Arana, amiga y vecina en la localidad de Calaceite, España.

Wacquez murió afectado por el seropositivo un 14 de septiembre del 2000, tras una agonía de semanas en el centro médico de Alcañiz, Teruel. Con ello se frustró también su visita pública a Chile a propósito de la Feria Internacional del Libro de Santiago, en noviembre pasado, donde presentaría la novela Epifanía....

Según el crítico Camilo Marks, la tempranera edición del texto -en la colección Tranversal, que dirige Germán Marín- afectó el trabajo final: "Desde luego, Wacquez no escribió Epifanía... en las mejores condiciones y es emocionante y enaltecedor que haya sido capaz de obtener páginas tan hermosas luchando contra la peor enfermedad que se ha conocido (...) La edición pudo haber sido más cuidadosa".

Esta obra da cuenta de la adolescencia de Wacquez en la urbe y en el campo, y expresa su lema inclaudicable sobre el hedonismo y su sexualidad, además del rechazo a los abusos de poder e injusticias. Finalmente fue redactada en el computador por Francesc García-Cardona, la pareja gay del escritor que murió un día después de que dejara de existir Wacquez.

PASIÓN CULTA

Hijo de mujer chilena y padre enólogo con apellido de origen flamenco. De éste, con quien tenía una gran diferencia de edad, escribió en Extasis: "Su cobardía, su seriedad, que más que todo era falta de imaginación, su violencia, los sesenta años que nos separaban, hicieron que todo amor entre nosotros resultara imposible".

Wacquez (Chile, 27 de noviembre de 1939) fue incluido en los años 60 en el club de los Novísimos, de José Donoso. Estaban ahí Juan Agustín Palazuelos, Antonio Skármeta, Poli Délano, Ariel Dorfman, entre otros.

Intenso libro de memorias de Wacquez que abarca su infancia y juventud, en los campos colchagüinos y en Santiago"Sobre su estampa, Antonio Avaria escribió: "Silueta de dandy, de mago, era personaje de elevada estatura, esbelto, de elegancia algo rebuscada, que uno veía fácilmente con sombrero, bastón, capa y ademanes de prestidigitador, rostro alargado de fuertes pómulos y boca recta, sin carnosidad, de una línea, como André Gide, con la dicción fácil, ingeniosa, apasionada, mordaz, del ducho polemista. Con su cara severa de hugonote, era sin embargo un seductor, un charmeur".

Intelectualidad le sobraba, aunque vivió en sencillez, sin pavonearse de sus conocimientos. Como el diplomado y doctorado en Universidad de Sorbonne, París, por el estudio del lenguaje de San Anselmo. Sus escritos, innumerables, daban cuenta de una pluma sofisticada, que alejaba eso sí al lector pedestre.

Es autor de los cuentos Cinco y una ficciones (1963) y las novelas Toda la luz del mediodía (1965) y Ella o el sueño de nadie (1983), entre otros títulos.

Abunda en su pluma escenas de sexo homosexual, del poder, la crudeza de decir las cosas, claro que con lexicología culta, algunas de pasión irrefrenable, otras de sometimiento, humillación, impunidad, como el mismo describió en su respuesta novelesca y metafórica Frente a un hombre armado (1981) ante el golpe de estado de 1973.

A revista "Apsi", en 1988, dijo tras la muerte de su primer amor, un muchacho, en un accidente de tránsito: "Era joven y bello, pero sobre todo me amaba a mí. Yo no sé si eso pertenece a la homosexualidad o a la bisexualidad y no me importa en absoluto".

Epifanía... transcurre en Ñilhue, pueblo imaginario de Colchagua, provincia donde nació Wacquez. El relato está sin orden cronológico, son sólo los recuerdos. Se pasea también por rincones de Providencia, la urbe, la bohemia de los años '50. Lenguajes se cruzan: el campesino, el popular, con dobleces, rebuscamientos, propios de un intelectual como el narrador (Santiago Warni), es decir él mismo.
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