Buenas críticas recibió Kusturica en Cannes

"Life is a Miracle" ha supuesto un desafío para el realizador que, tras varias películas corales, rueda una historia de ’’Romeo y Julieta’’ insertada en la guerra de Bosnia en los 90.

CANNES.- "Life is a Miracle" ("Zivot je cudo"), la película que el serbio Emir Kusturica presentó hoy en la competición oficial del Festival de Cannes, tal vez no sea un milagro, pero sí fue considerada por la crítica una de esas maravillas con las que el realizador deleita a sus seguidores.

El cine vitalista, con ritmo y, sobre todo, que derrocha optimismo en cada fotograma ha sido aplaudido por la prensa especializada. Algunos críticos le reprochan que siga en su línea, pero en realidad el autor de "Gato negro, gato blanco" intentó perfeccionar lo que se le da bien: creer en la vida, ver su parte positiva.

"Life is a Miracle" ha supuesto un desafío para el realizador que, tras varias películas corales, rueda una historia de "Romeo y Julieta" insertada en la guerra de Bosnia en los 90.

La película, basada en hechos reales, se desarrolla en torno a un ferroviario, casado y padre de un hijo, que se enamora de una musulmana y, cuando estalla la guerra, se ve obligado a cambiarla por su hijo, que ha sido tomado prisionero.

Kusturica, uno de los cineastas asiduos a Cannes, explicó en rueda de prensa que sigue interesado en la familia como centro mítico del drama humano.

En esta ocasión, "la política envuelve todo el conflicto emocional entre la guerra y el amor", agregó. En lugar de centrar su objetivo en los culpables de la guerra que ha sufrido su tierra o en sus secuelas, Kusturica compone un optimista canto a la vida resaltando los sentimientos de las personas.

En su opinión, el lenguaje del amor rompe todas las barreras y sigue siendo un elemento necesario en todas sus obras. "El cine necesita ser más grande que la vida".

La música, nuevamente, adquiere el rango de protagonistelícula en la que hasta los animales son casi tratados como seres humanos o al menos sienten como personas.

Emir Kusturica, que aspira a su tercera Palma de Oro (tras las obtenidas con "Papá está en viaje de negocios" y "Underground") arroja una mirada diferente sobre los Balcanes, una región que sólo es noticia por los persistentes conflictos.

La falta de una verdadera comprensión sobre lo que son sus gentes queda de manifiesto con algunas escenas de la película en la que una corresponsal de una televisión extranjera relata "su" versión de los hechos.

Al respecto, Kusturica contó que un año en Cannes coincidió con el realizador estadounidense Francis Ford Coppola y estuvo conversando con él más de hora y media.

Le contó quién era él y que tenían amigos en común y, sin embargo, el autor de "El padrino" no le entendió. "Si Francis Ford Coppola no me entiende, cómo va una periodista de una televisión de ciencia ficción a hacer la diferencia entre serbios y bosnios", dijo.

Con el director serbio se animó la competencia, un nivel que no se mantuvo con la segunda película presentada hoy a concurso, "Mondovino", el documental de Jonathan Nossiter sobre el mundo del vino en Francia, California (Estados Unidos) e Italia.

El largometraje, que casi se acerca al género del publirreportaje, recorre diversas bodegas y conversa con sus dueños sobre producción, mercado y mercadotecnia del mundo del vino.

El documental, que fue incluido en la competición en el último minuto, no consiguió mantener el interés del espectador y más de un amante del buen caldo abandonó la sala durante la proyección.

"Mondovino" es el primero de los dos documentales que aspiran al máximo galardón del certamen francés. Seguro que con el segundo, "Fahrenheit 9/11", de Michael Moore, mucha menos gente abandona la sala.

Pero eso será el lunes próximo, antes se presentan la cinta estadounidense animada "Shrek 2" y "La niña santa", de la argentina Lucrecia Martel.
DPA
Viernes, 14 de Mayo de 2004, 13:19
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