Melbourne clausuró un Festival de Arte dedicado a la "voz"

La decimonovena cita del festival también fue la despedida de su directora artística, Robyn Archer, que ya se prepara para desempeñar ese puesto en la ciudad británica de Liverpool, la Capital Europea de la Cultura para el año 2008.

24 de Octubre de 2004 | 11:31 | EFE
MELBOURNE, Australia.- El Festival Internacional de Arte de Melbourne, una de las citas culturales más importantes de Australia, clausuró hoy una edición que tuvo como protagonista a la "voz" y todas sus expresiones artísticas

La decimonovena cita del festival también fue la despedida de su directora artística, Robyn Archer, que ya se prepara para desempeñar ese puesto en la ciudad británica de Liverpool, la Capital Europea de la Cultura para el año 2008.

Precisamente, fue Archer, antigua directora del Festival de Artes de Australia del Sur, quien propuso el trienio temático iniciado en 2002 con el "texto" y seguido en 2003 con el "cuerpo".

Este año, la "voz" fue la premisa que dio pie a la representación de más de 70 obras de teatro, danza, opera y artes visuales, incluidas 28 producciones internacionales.

Como en los dos últimos años, la plaza de la Federación, en el centro de Melbourne, fue tomada por disciplinas tan variadas como las declamaciones poéticas, el karaoke, los "gagman" del club de la risa e incluso imitadores de Elvis Presley.

Un ambiente de bohemia combinado con una oferta teatral que iba desde las obras más clásicas hasta las más innovadoras, caso de "La ópera del músico de la calle", del canadiense Robert Lepage, una puesta al día de la "Opera del Mendigo, compuesta en el siglo XVIII por John Gay.

Otros espectáculos internacionales que destacaron por su fuerza fueron la "Vía Dolorosa", sobre el conflicto israelí-palestino, del británico David Hare, o el "Mozart/Concert Arias", con una fantástica coreografía alrededor de las arias cantadas en el escenario.

Tampoco faltó el mundo de las marionetas, en este caso las sudafricanas de William Kentridge, que en "El Retorno de Ulises", de Monteverdi, interpretaron los cantos barrocos de Recercar.

La influencia de la tecnología fue ofrecida en tono de farsa por el espectáculo "Alladeen", de Multimedia, que sitúa la acción en un centro de llamadas de Bangalore, en India, donde los trabajadores aprenden a imitar el acento estadounidense y acaban formando una nueva personalidad.

La magia de la propuesta radica en que las falsas identidades creadas para el centro de llamadas toman al final más fuerza que la identidad real del personaje y transforman sus vidas.

Los límites entre la realidad y la ficción también fueron abordados en "Ubung", donde el belga Josse de Pauw se vale de la voz de actores infantiles para crear un fondo sonoro sobre una cena proyectada en la pantalla.

La oportunidad para que se oyeran las voces de Australia vino de la mano del musical "Eureka", que recrea el nacimiento del sindicalismo australiano en Ballarat, donde en 1854 acudieron miles de personas poseídas por la fiebre del oro.

En un contexto histórico se movió también "The Call", obra que relata la historia del Tom Wills, que en 1840 ideó el fútbol australiano o "footy" a partir de elementos coreográficos aborígenes y el cricket británico.

Elementos locales también en la obra "The Charcoal Club", donde la voz de Richard Frankland analiza las conflictivas relaciones entre los aborígenes australianos y los colonizadores europeos.

La ironía es que Frankland acudía en su doble faceta de artista y líder de un partido político denominado "Tu Voz", como la propuesta de este año, una coincidencia que fue recibida por agrado con el numeroso público que durante un mes apoyó el Festival.

El año próximo, la batuta del Festival de Melbourne correrá a cargo de Kristy Edmundo, directora del Instituto Portland de Arte Contemporáneo de Oregón, que se convertirá en el segundo no australiano que dirige este evento creado por el italiano Gian Carlo Menotti.
Comentaristas
Más me gusta
Más comentarios
Más seguidores