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Nombre propio, ideas propias

03 de Abril de 2006 | 00:00 |
Escuchar tema Escucha "De papel" (Are you really lost, 2005)

Electrónico, chileno y cosmopolita. No tiene un seudónimo ni pertenece a una escena, y aún así Matías Aguayo es otro de los compatriotas de punta en el mundo en el campo de la música electrónica. Cosas que lo hacen único hay varias más: se aparta de la mentalidad competitiva de la electrónica, se atreve a mezclar esa música con canto y cree en el discurso político. Pero no literal. "El sonido de un instrumento también puede ser político".

Paulina Cabanillas F.


Matías Aguayo
"Ahora no estoy viviendo en ningún lado, estoy viajando mucho. Tengo un departamento en Berlín pero ya no vale la pena tenerlo porque nunca estoy en casa. Quizás me quede algún tiempo en Francia, pero tampoco lo tengo muy claro", dice Matías Aguayo. Lo expresa sin el menor atisbo de preocupación, pareciera no importarle, pero da lo mismo. La frase resume a la perfección los cimientos desde donde nace su música y explica, en parte, por qué ésta ha cautivado a los exponentes de la electrónica del viejo continente.


Matías Aguayo nació en Chile, pero se fue a los dos años rumbo a Alemania. Comenzó como DJ en diferentes clubes de Düsseldorf y Colonia, ciudad en la que creció, y su nombre pasó a formar parte de la escena electrónica germana cuando se alió con Michael Mayer para formar Zimt, un proyecto fugaz que alcanzó notoriedad con un single de doce pulgadas "U.O.A.A. (Shake it!)" en 1998.


Sin embargo, el gran salto vino con Closer Musik, el dúo que formó con Dirk Leyers a comienzos del milenio. Juntos editaron bajo el prestigioso sello Kompakt After Love (2002), álbum que se caracterizó su oscilación entre el microhouse y un techno con visos de soul en canciones como "Closer dancer", "Departures" y "You don’t know me".


Pero este chileno al que casi no se le nota que es chileno quiso ir más allá con la experimentación sonora. Alternando residencia entre Buenos Aires y Berlín, compuso su primer disco en solitario, Are you really lost, publicado por la misma casa discográfica en octubre de 2005. En él, Matías Aguayo canta, murmura, respira y suspira. Su voz se acopla con sutileza y sensualidad a los sonidos minimalistas con toques funk y pop de las nueve canciones que lo integran. Por su atmósfera sugerente, nocturna, bohemia y evocadora, Are you really lost recibió los elogios en la edición argentina de la revista "Los Inrockuptibles", además de ser catalogado como uno de los mejores álbumes de minimal tech esa temporada.

Sin seudónimos y acompañado por el productor Marcus Rossknecht (más conocido como Roccness y miembro con Max Turner del grupo Meteorites) Matías Aguayo estuvo de visita en el país para afianzar los lazos con Anita Tijoux y Pedro Frugone, a quienes conoció en el primer encuentro "Chilenos en el exterior: Comunidad de Músicos Jóvenes", realizado en noviembre del año pasado, y con los que pretende trabajar en algunas canciones de su próximo disco.


-¿Cómo surge la idea de invitarlos a colaborar en el disco sucesor de Are you really lost?
"Lo que pasó fue que los vi actuar en el encuentro y me gustó la manera de tocar guitarra de Pedro y la voz de Anita. Fue todo muy informal, yo les mostré la música que hago, ellos me mostraron lo que hacen y quedamos en trabajar juntos. Para mí tiene toda una carga especial quiénes son ellos porque yo de música chilena sé muy poco. O sea, me ponen un tema de La Ley y no lo conozco, no tengo idea, entonces para mí son gente que conocí así no más y que hacen música. Me gusta probar cosas y de momento me interesa mucho ir más allá de la programación, ver qué es lo que pasa si entran otras voces u otros sonidos".

-¿Qué presentaste para el encuentro?
"Hice como una mini tocata bien improvisada, en una terraza. Fue muy divertida porque había muchos niños chicos, fue mi abuela que vive acá, el público era bien diverso porque era una presentación gratuita y temprano, la atmósfera que había era simpática. Toqué cosas del disco y después hubo una improvisación con otros músicos donde yo toqué percusión electrónica".

-¿Con quién tocaste ahí?
"Con los chicos de Mostro, de Nhur, no me acuerdo quién más estaba, pero sí me acuerdo que nos reímos mucho y que lo pasé muy bien. Cosas así en Alemania no se dan mucho, allá todo es más serio y a mí me gusta pasarlo bien tocando, disfrutar".

-Entiendo que en tus actuaciones en vivo te acompaña Marcus Rossknecht, el productor de tu último disco. ¿Cómo es trabajar con él?
"Cuando toco en vivo, claro, él me acompaña. Va programando todas las bases y yo voy improvisando, hago ritmos, ruiditos, canto un poco, meto una guitarra, toco los teclados, y lo que él hace es básicamente grabarme. En Are you really lost lo que trabajé con él fue más bien el sonido, en terminar los temas, ver los arreglos, es muy bueno en eso y su estética es muy parecida a la mía, entonces por eso decidí que él hiciera la mezcla. Marcus es fundamental porque mi gran problema es que no sé dónde se termina una canción, yo no quiero terminar nada porque no me interesa el producto sino el proceso, además que para mí los temas son como mantras, y él sabe siempre dónde hay que parar, me dice ’oye...este tema está buenísimo, hay que terminarlo’. Es indispensable".

-¿Qué tan diferente trabajar con una pareja a trabajar solo? Porque trabajaste harto tiempo con Dirk Leyers en Closer Musik y en las distintas compilaciones del sello Kompakt.
"Me gusta trabajar solo, pero no completamente solo. Opté por la posición de autor que invita a músicos a participar porque creo que así se puede llegar a otras profundidades en cuanto a sonido y arreglos, como que los temas se abren y puedes experimentar más, descubrir pasajes a los que le puedes sacar provecho y cosas así, por eso me interesan mucho las colaboraciones".


-¿En qué notas la diferencia entre tus trabajos anteriores y Are you really lost?
"Bueno, con este disco desarrollé y profundicé mi visión musical, fue todo mucho más libre. También tiene mucho que ver con lo que he hecho antes, pero la diferencia la noto en la manera de arreglar. Mi ritmo ahora es más abierto, más relajado, tiene que ver más con el reggae, con el disco funk, con cosas que yo escuchaba cuando era chico. Este disco es propiamente mío, tiene mi historia, mis referencias musicales".

-¿Por qué lo titulaste así, Are you really lost?
"A mí me gusta la idea de dejar los espacios abiertos, de darle al que escucha la libertad de asociar lo que le parezca, pero tampoco tanta, porque sé lo que quiero lograr. Me pareció una buena frase para abrir una historia, para comenzar una historia que cuento de a pedacitos en el disco. También es por el cuento de la fiesta que hacemos con un amigo en Colonia una vez al mes, que se llama Lost"

¿De qué se trata la fiesta?
"Lost es un lugar en Colonia bien under, y se llama así porque a nosotros alguna gente nos considera como medios perdidos, por eso no es "really lost" sino "are you really lost". La música electrónica en un comienzo siempre tuvo un espíritu muy underground, de otra manera de vivir, de otra manera de pensar, y nos quedamos en ésa. Nosotros ponemos música e invitamos músicos, pero no a los que están en el centro de atención porque dentro de la electrónica existe mucho esa onda de la carrera, que el currículum, que dónde has tocado, esa mentalidad competitiva y esas ganas de ser reconocido con las que no estoy muy de acuerdo".

¿Y te sientes medio perdido dentro de esa fauna electrónica mediática?
"Sí, pero perdido en el sentido positivo. A mí lo que siempre me gustó de la música electrónica es la posibilidad de descontextualización".

-Tienes acento argentino ¿cuánto tiempo viviste en Argentina?
"Estuve viviendo harto tiempo, pasaba seis meses en Buenos Aires y seis meses en Europa, estuve hartos años así. Es una ciudad que me gusta mucho y gran parte del disco lo desarrollé ahí. Yo estudié en la Academy of Media Arts de Colonia y uno de mis proyectos tenía que ver con la idea de crear espacios alternativos, que fue lo que hice en Buenos Aires, con el apoyo de instituciones alemanas. Hice un montón de cosas, en las cuales no me tenía que preocupar tanto si venía gente o no, sino que era pura improvisación y sacar ideas. Por eso siento que acá hay más espacio para la improvisación que en Europa. Como allá hay más infraestructura y más plata, como que cambian un poco las prioridades de qué es lo que uno está haciendo. En cambio, en Buenos Aires o en Santiago sabes que nunca vas a ganar plata con esto, lo haces por amor".

-O sea, andas con tu laptop a cuestas siempre.
"Sí, sí, siempre ando con el computador y diferentes maquinitas y voy grabando en cualquier lugar donde estoy, por eso el concepto de Are you really lost también tiene que ver con la movilidad, yo ando moviéndome siempre. Mi proceso musical no es muy conceptual, o sea, hago jam sessions conmigo mismo y después voy viendo lo que me sirve y lo que no. Cada ritmo que está en el disco no lo programé así concienzudamente, sino que toco y toco y grabo. Para mí es muy importante disfrutar la música, no estar ahí sentado como en una oficina, quizás estar parado y moverme, no sé".

-En el disco cantas, susurras, suspiras. ¿Nunca pensaste en tener un grupo?
"Es que yo no tengo ninguna asociación musical del rock. Yo crecí escuchando mucho disco funk, después cosas del dark y de la new wave. De hecho toqué en grupo cuando era chico, pero nada muy serio. Me interesa mucho cantar y como puedo hacerlo solo, todo bien".

-Tu familia se fue exiliada en 1975. ¿No has pensado hablar de tu historia, de política, en las letras de tu música?
"No, no quiero usar la historia de mi familia, para mí ese es un tema súper importante pero a mí no me pasaron las cosas que les pasaron a mis papás, entonces ponerlos como referente lo encuentro bastante difícil. En mi música la referencia política está, pero de una manera más subjetiva, más sutil, encuentro que un arreglo, el sonido de un instrumento también puede ser político. Dentro de la música eso para mí es un problema, por ejemplo el bombo muchas veces suena como una marcha, como que indica una relación vertical, dominante, que va desde arriba para abajo, entonces trato de hacer un bombo que viene del lado, un bombo más cintura. Además, hay mucha música que funciona de manera casi visual, que tiene mucho texto, y lo que yo quiero es que la gente pueda analizar con la cabeza y el cuerpo lo que está escuchando, crear espacios de libertad. Eso para mí es un acto político. El acto político también consiste para mí en cómo uno se maneja, con qué gente uno se involucra para hacer eventos, en qué contexto uno trabaja, a qué lugares uno va, qué estrategias uno toma frente a lo que está pasando. Creo que jamás haría un tema que diga ’libertad para los presos políticos’, aunque yo he trabajado mucho en ese tema, porque no me gusta el ímpetu político en la música. También me encanta la idea de lograr con mi música la descomposición de ideales neoliberales que hay en las cabezas de la gente, pero no sé si lo logro, es muy difícil".

-¿Tienes alguna relación con los músicos electrónicos chilenos que están en Alemania?
"Bueno, los conozco a todos, pero no soy de ese grupo básicamente porque crecí en otro lado, en Colonia, y ellos son de Frankfurt. Además yo soy de otro contexto, de los minimalistas tech-pop de Colonia que es distinta a la movida minimal-trance que hacen ellos. Lo de ser chileno es en realidad el pasaporte, los papás. Hemos hecho cosas juntos eso sí, por ejemplo la "Palta Mayo", una fiesta que organicé hace cuatro años en Suiza y en la que participaron Dandy Jack, Luciano, Puma (Guillermo Contreras), que era en beneficio de los mapuches, del Codepu (Corporación de Promoción y Defensa de los Derechos del Pueblo) de Valdivia".

-¿Cómo te involucraste en ese tema?
"Porque antes estaba metido en varias cosas políticas. Por ejemplo, cuando fue la detención de Pinochet en Londres, participé en muchas de las actividades que se hicieron, estuve con gente de la agrupación en Alemania, en conferencias de prensa, juntando firmas, también en los grupos antifasc, que son los grupos antifascistas, tengo toda una relación con acción política, pero nunca me gustó incluir esas experiencias dentro de la música".

-¿Qué estás pensando hacer para tu próximo disco?
"Con Marcus estamos desarrollando nuevos temas y pensamos hacer otros simples, pero no hay nada muy seguro todavía. Las cosas van saliendo en el camino, pero me doy cuenta de que van llegando a algo, sé que eventualmente va a ser un disco. Para mí hacer un álbum no es una cosa de tres meses, con Are you really lost me demoré casi dos años y medio, capaz que salga hasta el 2008, no sé. Quiero trabajar con harta gente, seguir desarrollando mi música, aunque igual casi siempre siento como si estuviera empezando de cero, que a pesar de que llevo mucho tiempo haciendo música, siento que me queda mucho por hacer".

-Ahora te vas a México y vuelves, después viajas Brasil y vuelves, luego a Colombia y de nuevo a Santiago. ¿Vas a grabar algo mientras estés acá o presentarte?
"Sí, sí, claro, vine a varias cosas. Europa no es una atmósfera muy inspiradora, es increíble la infraestructura a nivel de sellos, distribuidoras, clubes, pero no sé que tanto espacio hay para la innovación, para probar cosas, y tanto acá como que en Buenos Aires, me dan más ganas de experimentar, me da más curiosidad trabajar. Mi referente no es lo que está pasando dentro del circuito o de los discursos de la música electrónica europea, entonces tengo que aprovechar al máximo estos viajes. Voy a tocar el 5 de mayo en El Living, del cine arte Alameda, pero no sé si alguien más actúa".

-Una última pregunta ¿por qué dedicas el disco a la gente que no lo logró, con la frase "for the people who didn’t make it"?
"Dentro del pensamiento actual de las sociedades existe mucho esa idea de que si uno no logra algo, fracasa. Entonces esa dedicatoria es para toda esa gente que es apasionada, que no busca su propio beneficio a costa de los demás, que hace las cosas por amor sabiendo que quizás no pueda vivir de ello, es para quienes no lograron cumplir con los requisitos que impone la sociedad. Yo siempre me sentí al borde del exitismo, de eso de buscar el renombre, de la competencia, siempre he estado fuera de eso. Are you really lost es una cierta manera de pensar y de vivir. Es una cosa súper íntima, tiene que ver con los amigos que tengo, con las cosas que hacemos, con los espacios de libertad que creamos para vivir".