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Creciendo en público

11 de Octubre de 2006 | 00:00 |
Adiestrada durante cinco años de actuaciones en vivo en el circuito independiente, esta cantante y autora chilena presenta esta semana su disco Esquemas juveniles. Sensible, melódica y conectada con la historia, esta es la nueva música que ha seducido desde al público independiente hasta a Cristián Heyne y Alberto Fuguet.

David Ponce


Cámara lenta: después de dos años de grabación está listo el disco debut de Javiera Mena, que incluye el single "Esquemas juveniles", con videoclip filmado por Alberto Fuguet (foto: Carla Dannemann).
Es un año poblado de fechas importantes para Javiera Mena. En orden de cercanía: a sus 23 años, este mes lanzó el primer disco de su vida, editado por el sello argentino Índice Virgen, escrito, compuesto, cantado y casi entero tocado por ella después de dos años de trabajo y de actuar en vivo en el circuito independiente o universitario santiaguino: se llama Esquemas juveniles. La semana pasada estaba en el subsuelo de un club céntrico cantando en la última actuación de su grupo paralelo, Prissa, que esa noche se disolvió tras otros tres años de historia entre la devoción de unos fans emocionados. Y unos días más atrás, la noche del sábado 9 de septiembre, a las 21 horas, en la flamante Arena Santiago, por si fuera poco Javiera Mena consiguió un boleto para su concierto del año: Ana Gabriel en vivo y en directo.

Cuál de todas emociones más fuerte. "Estuvo increíble Ana Gabriel", recuerda, unas mañanas más tarde, después de llegar en bicicleta a la plaza Camilo Mori, en el barrio Bellavista. "Me canté todo. Estaba lejos, y aunque no es lo mismo veía su energía, sus movimientos y sus caras en la pantalla gigante. Más encima tenía un traje blanco que brillaba entero. Dijo que se lo hacía una señora piedrita por piedrita pegadas. Quedé tan fanatizada que al otro día fui a la firma de autógrafos de Ana Gabriel".

–¿Sí? ¿Dónde?
"En el Ripley del Plaza Vespucio".

–¿Hiciste cola y todo? ¿O reconocieron a Javiera Mena en la fila?
"No, si eran puras señoras. Hice cola, me compré el disco. Y le llevé mi disco. Y se lo iba a pasar y me dice ‘No, mi amor, yo no recibo discos, mi cielo’", cuenta, con un convincente acento mexicano natural. "Y me dijo ‘Te lo voy a explicar, nada más espérame tantito’. Igual me lo explicó y fue simpática: era una política que adoptó porque parece que la demandaron por plagio".

–¿No me digas que después de la demanda que le hizo Tito Fernández?
"Tito Fernández. Y a partir de ese momento no recibe nada. Por culpa de Tito Fernández", sonríe, en alusión a la denuncia de plagio que el cantante chileno entabló contra la mexicana en 1999. "Pero fue súper simpática, y lo tengo grabado en una cámara. Aunque me hubiese gustado hablar mucho más, como una tarde entera. Después del recital me metí a Internet y la mina compone las canciones, las más hit: ‘Amigos, simplemente amigos’, ‘Quién cómo tú’, son de ella. Y el último disco también está súper bueno. Lo grabó en España. La mina está agarrando una voz medio Rocío Jurado. Seca. Qué lata que no me recibió mi disco".

–Pero fue una experiencia completa.
"Sí. Me marcó mucho, porque realmente me dieron ganas del desplante escénico, por cómo manejaba al público, cómo los tenía en sus manos. Cómo interpreta".

–¿Te gustaría hacer eso también?
"Sí. Más que nada es estar con el público. Antes yo era muy apática con el público, como que no las pescaba. Pensaba siempre que lo peor de ser compositora es tocar en vivo, y ahora no. Todo es por algo. Por algo se demoró tanto el disco: estaba esperando que viniera Ana Gabriel".


Cuatro hombres para Mena


Piano y teclados: las canciones de Javiera Mena suenan desde acústicas hasta electrónicas en Esquemas juveniles (foto: Viviana Morales).
En Esquemas juveniles Javiera Mena grabó diez de sus canciones, tocadas lo mismo con piano o con bases electrónicas, que son parte de un repertorio de melodías pop iniciado desde su debut en 2001 y que, uno tras otro, fue seduciendo a diversos socios en estos años. El músico Sebastián Carreras, integrante del grupo argentino Entre Ríos, resolvió editar el disco a través de su sello luego de escucharla en vivo en el verano de 2004. El músico Gabriel Vigliensoni, formado en Lucybell e integrante de los Mismos, fue un primer productor y la invitó a cantar en su disco Nata (2004). El productor Cristián Heyne, que ha grabado con Javiera & los Imposibles, Supernova y con sus propios grupos Christianes y Shogún, se hizo cargo de la producción definitiva del disco. Y el escritor y director de cine Alberto Fuguet puso una de sus canciones en la película "Se arrienda" (2005) y acaba de dirigir el videoclip de "Esquemas juveniles", la canción.

–Así como te llega la música de Ana Gabriel, ¿sientes cómo llegan tus propias canciones a los demás?
"Todavía no las encuentro tan buenas como para que alguien diga qué excelentes son. Me cuesta. También es más amateur lo que admiro, aunque me gustan cosas como Abba también… Pero igual yo escucho el disco y digo… por ejemplo le quiero pasar mi disco a Julieta Venegas. Y lo puse y dije ‘Ya, voy a imaginarme que soy Julieta Venegas’ ¿Le gustaría o no?"

–¿Y qué crees?
"Igual me imagino que sí, aunque cuando grabé ese disco no sabía cantar, se me acababa el aire y cosas esenciales, pero que también reflejan una etapa de mi vida que está bien que esté. De hecho también por eso le puse Esquemas juveniles. Aparte de las letras, es porque era bien juvenil para tocar. Cuando me pongo en el lugar de los demás es cuando estoy tocando y veo que cantan".

–¿Y qué te pasa ahí?
"Me encanta. Antes no me gustaba porque tocaba en lugares muy pitilla, entonces no escuchaba mi voz porque no tenía retorno, pero me gusta porque te da una emoción, de dar y de que te entreguen al mismo tiempo. Es como una relación".

–¿En algún momento te diste cuenta de ya estar tocando no sólo para los amigos?
"Sí, la última vez en la Sala Master, empecé a mirar las caras y no conocía a nadie. O de repente estaba saliendo y un niño se me acerca y me dice ‘Oye, ¿me puedes dar tu pinche?’ Un niño muy chico, que yo jamás había visto. Me gusta porque sé que ellos después se van a comprar el disco y van a cantar las canciones, confío en ellos".

–Eso es ser fan. ¿Te gusta también?
"… sí, porque yo también cuando era chica hacía esas cosas".

–¿Cuando eras chica? Acabas de llevarle tu disco a Ana Gabriel.
"Sí, pues. Yo soy así también. Cuando soy fan de algo soy fan. Pero soy fan de una semana", sonríe.

–Eres súper infiel.
"Sí".


Sí, es exótico

Fiestas donde el público no siempre estaba interesado en escuchar, festivales independientes, universidades, clubes, bares y escenarios como Supersalón, la Pecera, el segundo piso del Teatro Novedades o la Sala Master han sido la escuela en vivo de Javiera Mena, que antes de Esquemas juveniles ya tuvo canciones suficientes para grabar un primer disco completo, todavía inédito, sensible y acústico, junto a los músicos Walter Roblero (bajo), de Congelador, y Arturo Figueroa (percusión), de Termita.

También hay actuaciones más grandes en su bitácora: con las argentinas Rosario Bléfari y María Fernanda Aldana en el Cine Arte Alameda, con el grupo estadoundense L‘Altra en el Cine Normandie y con los propios Entre Ríos, en enero de 2004: la ocasión en que Sebastián Carreras la escuchó. "Ellos vieron la prueba de sonido y me escucharon atentamente, a pesar de que cuando uno toca está histérico y no pesca nada. Y le encantó al tiro. Seguía el norte del sello y tenía ganas de sacar a alguien de otro país", recuerda Javiera Mena. Luego tocó en el mismo año en lugares de Buenos Aires como Proyecto Venus o Belleza y Felicidad.

–¿No es raro que el disco haya salido primero en Argentina y luego en Chile?
"No. Siempre fue planteado para sacarlo por Índice Virgen".

–¿Es distinta la actitud de la gente allá, frente a tu música?
"Mmh… igual allá tienen muchas cosas pop. Acá es como la novedad. En Argentina están Leo García, Miranda!, mil cosas, tienen la media tradición. Pero igual les gusta lo mío porque viene desde Chile y ellos nunca tienen tantas cosas chilenas. Un gallo me decía una vez ‘¡Pero yo juraba que eras argentina!’", dice, esta vez con acento argentino. "Yo creo que me juega a favor, porque llama más la atención".

–¿Es más exótico?
"Sí, es exótico. Y les gusta ahora, les gusta como hablo, se ríen. Y como que tratan de imitar: ‘Hola, cachai’, y no les sale. Bueno, lo mismo que pasa con los chilenos que tratan de imitar a los argentinos".

–¿Eso mismo no te hace sentir más sola en Chile, si acá no hay mucha gente que toque como tú?
"Es que igual me siento acompañada, igual me siento dentro de un movimiento, los de Romina Recors (la productora de fiestas que debutó en 2005 con un concierto de Las Jonathan, Betamax, Javiera Mena y $990), los Fredi Michel, a pesar de que ni uno se parece mucho a lo que hago, porque ellos buscan otro tipo de forma, no tan canción, es más rockero en ese sentido".

El el mismo sentido, Gepe, el cantante que el año pasado publicó el disco Gepinto, no sólo es compañero de generación de Javiera Mena: además es su compañero de grupo, como baterista de su trío. "Gepe también es más de extractos musicales", dice ella. "De hecho una vez él me decía que trataba de no hacer coros en las canciones. Lo otro es pasarse al otro lado, a Myriam Hernández: ellos hacen canciones. Pero igual Los Tres, Álvaro Henríquez, es súper canción. Yo me siento identificada con ese disco, La espada y la pared (1993), súper harto. Lo escuchaba caleta en cassette".

–Tenías doce años cuando salió ese disco
"Sí, algo así. Yo era bien precoz para escuchar música, para buscar discos".



En vivo: Gepe, Diego, Michu y la directora


Cantante folk: Una Javiera Mena aun más joven, en 2002, cuando su música recordaba a Cat Power o a Mazapán (foto: Jorge Sánchez).
–La radio está bien presente en tus canciones, desde una de las antiguas como "Portales", hasta la de este disco. Una dice "Quizás te pueda oir en la radio".
"Esa es ‘Casan (No puedo bloquear lo que quiero dar’). Es que quería hacer una canción como ‘Superstar’, de alguien que está enamorado de una figura radial", dice, en alusión a la melodía del tercer LP de The Carpenters (The Carpenters, 1971) que luego fue recreada por Sonic Youth en el compilado If I were a Carpenter (1994). "Siempre escucho radio y voy cambiando, buscando las canciones que me gustan. En la radio saco la inspiración para bajar temas antiguos. Se me había olvidado que existía Roberto Carlos y la otra vez escuché en la radio un Roberto Carlos y casi me muero y me puse a bajar Roberto Carlos como loca. Si no hubiese escuchado al radio ese día se me olvidaba".

–¿Qué canción de Roberto Carlos?
Javiera Mena canta en vivo: "‘Mujeer, mujeer’ ("Mujer", del disco Roberto Carlos, 1990). Me encanta eso de que con algo tan simple puedan hacer un hit tan grande. Ahora estoy haciendo canciones con más progresiones (armónicas), pero cuando escuché Ana Gabriel me quedó la cagada y ahora quiero hacer canciones simples que sean potentes. Estoy medio en la disyuntiva para componer. También me gusta Laura Pausini. Yo era fan de esa mina también. Laura Pausini: bacán".

–Has dicho que las letras también te cuestan trabajo. ¿Es porque quieres escribir algo distinto a lo que suena en la radio?
"Todas las grandes canciones tienen un coro increíble y eso es lo que me cuesta. Pero yo creo que a todos les cuesta. Bueno, un profesor me decía que Álvaro Henríquez hacía una canción al día, pero yo no puedo. Antes siempre me basaba en la adolescencia, la juventud y en esa frescura, pero ahora quiero hacer otras letras, basarme en esas cosas".

–Las palabras de tus canciones llaman la atención, versos que dicen "La disposición afecta" o "Y focalizar direcciones únicas". ¿De dónde salen esas letras?
"Trato de que no sea como todas las canciones, que te dicen que me subí al auto, me bajé… igual quiero hacer cosas así también, pero me gusta mucho la fonética, buscar palabras que suenen bien. También he leido cosas como enciclopedias: mi abuelo era doctor, tenía mil enciclopedias y entonces lo que leía era eso más que novelas".

Después de tocar con diversos integrantes en estos cinco años, Javiera Mena ya tiene un grupo estable para tocar en vivo, y está formado por Cristian Schmidt (guitarra, teclado y coros), más conocido como Michu, Diego Morales (bajo y coros) y Daniel Riveros (batería y coros), mucho más conocido como Gepe. "La sorpresa más grande es que ellos están cantando las armonías de voces del disco, que son súper importantes. El Michu haciendo unos falsetes te juro que es el niño castrato como canta", sonríe.

–El cliché del cantante de rock es tener un coro de mujeres. Pero tú tienes un coro de hombres.
"Sí, verdad. Igual me gustaría tener una mujer en algún momento".

–¿Te gusta ejercer el poder en el grupo, ser la directora?
"Sí, soy la directora. Me gusta así como mandar. O sea, no mandar: dirigir".

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