Andrés Nusser y Octavio Cavieres son capaces de mezclar los ingredientes de sus canciones tanto como los lugares donde es posible hacer una entrevista con ellos. Nusser contesta las preguntas mientras camina descalzo por los estudios de grabación Triana como si estuviera en su casa, luego pasa a la cocina a preparar un té que no va a tomar porque con Cavieres decidirán almorzar en un restaurante a pocas cuadras, y las respuestas seguirán de vuelta al estudio en Santiago donde han pasado la mayoría de estos últimos días.
Nunca se quedan quietos. Y así mismo se percibe su música.
Los protagonistas de este trayecto son los fundadores de Astro y la escena relatada no hace más que graficar el estilo indefinido con el que está influenciado el grupo: una mezcla de psicodelia, pop, música electrónica y rock, con letras en constante desequilibrio entre sí, que nos transportan a un viaje sin límites de sonido. El viaje además va a ser literal en 2010, cuando este grupo se presente en abril próximo en el festival mexicano de Vive Latino junto a los músicos chilenos Los Tres, Francisca Valenzuela y Manuel García.
De Osorno al Vive Latino
Fue en septiembre de 2008 que ambos, entonces compañeros de estudios en la Escuela Moderna de Música, se proyectaron en esta agrupación, aunque todo haya comenzado como un juego. Nusser (voz, sintetizador y guitarra) y Cavieres (batería, batería electrónica y percusión), tocaron para unos amigos en el centro de esquí del volcán Antillanca, en Osorno, sólo con un par de canciones compuestas unos días antes. Y desde entonces que no han parado de evolucionar en la escena de la música independiente (o indie) nacional.
Con el fin de concretarse como banda, en marzo de 2009 se les unió el dúo entre Lego (sintetizadores, bajo y batería) y Zeta (sintetizadores), que a su vez funciona con el nombre de Moustache! en paralelo. Poco tiempo se demoraron en grabar su primer disco, con siete canciones, Le disc de Astrou (2009). Algunas de ellas, como "Hongo atomic" y "Le golden ballon", ya habían sido tocadas en esa primera actuación en el sur del país.
Haciendo honor al nombre de esta joven banda, el éxito vino rápidamente. Tocaron en distintos locales de Santiago, realizaron una gira por Argentina y Uruguay a fines de 2009 y han sido invitados al festival Vive Latino, donde tienen programado tocar el próximo 25 de abril. "Ha sido puro trabajo", dice Nusser. "Todos los días hemos estado pendientes, siempre hay un video que filmar, una promoción que hacer a una fiesta, alguna tocata que organizar. Hoy se está viendo el feed-back en su mayor expresión".
-¿Qué sintieron cuando recién supieron sobre la invitación al Vive Latino?
-Lo tomamos con alegría -dice Octavio Cavieres-. Lo que pasó en México fue súper rápido. Hace como un mes que está sonando una canción ("Maestro distorsión") en una radio en México (Ibero) y nos invitaron de inmediato al Vive Latino. Fue sorpresivo, muy grato y estamos felices.
-El año pasado tocaron en bares y lugares más pequeños en comparación con un festival como Vive Latino. ¿Están un tanto nerviosos de lo que pueda ocurrir?
Nusser: Obvio. Si nos llegara a tocar en el escenario grande en Vive Latino, nos toca frente a setenta mil personas. Y si es uno de los chicos son como más de diez mil.
Cavieres: Nunca hemos tocado en un lugar tan grande, pero hay que pasarlo bien nomás. Al final uno se da cuenta de que, cuando toca, mientras mejor lo pases, mejor lo pasa la que gente que te está escuchando. Hay veces en que hemos tenido miles de pifias tocando en vivo, pero la hemos estado pasando increíble y el público igual prende. Están felices escuchando las canciones. Va más en la actitud que en la cantidad de errores que cometas.
-En entrevistas previas decían que anhelaban salir de Chile...
Nusser: Siempre la idea de Astro fue ir para afuera. Tratar de pensar en grande igual, sin ser soberbio, porque Chile es muy chiquito. Si quieres ganar plata y que te vaya bien, tienes que abarcar el gusto musical de muchísima gente, y para eso hay que hacer música que yo no quiero hacer o cambiar tu estilo. La única manera de hacer la música indie (más alternativa), para que te vaya bien afuera, es intentando entrar a los nichos indie de todos los países o a la red indie global.
-¿No quieren estar con los sellos más grandes entonces?
Nusser: Yo no descarto nada. Porque hay sellos que son punto medio, o si el día de mañana pasa que Sony BMG quiere producir el primer EP para que se venda en México, yo aceptaría con toda la cantidad de plata que significa eso.
-¿Y eso no sería una contradicción con ser indie?
Nusser: No, porque yo creo que hay dos tipos de indie. Estamos hablando más del estilo indie que de la parada como filosofía de vida. Eso me da lo mismo, a mí me interesa tocar la música nomás.
Ahora será realismo mágico
Las buenas noticias vienen de forma doble para esta agrupación. En los mismos estudios Triana están terminando de grabar su futuro segundo álbum, con una diez canciones que estarán producidas por el músico Cristóbal Carvajal, bajista del grupo parisino-chileno Holden y productor del reciente disco de la cantante chilena Nea (A lo hecho, pecho, de 2009).
Como ocurrió en Le disc de Astrou, las letras de las nuevas canciones de Astro son escritas por el cantante, que estudió con los profesores de canto José Quilapi y Francesca Ancarola. Luego, el resto del grupo finiquita los arreglos musicales que, para el segundo disco, no incluirán sintetizadores de computadores, asegura Nusser.
-Por ley dije que esta vez no va a tener eso -explica-. No es por desmerecer la increíble pega que tienen algunos (al tocar esos instrumentos electrónicos), pero de repente le empiezo a tomar cariño a los fierros, a las perillas, a la realidad. A que cuando toques no sean notas MIDI que después puedes ordenar y todo, sino que lo que tú tocas es como queda grabado.
-En el discurso del primer disco parecía que la diversión era lo más importante. ¿Cuál es la diferencia que va a haber ahora?
-En cuanto al contenido de las letras, si bien el primero tenía varias situaciones surreales, como en "Le golden ballon" o en "Mono tropical", creo que el segundo está repleto de esas situaciones surrealistas, de realismo mágico. Como que es la realidad pero elevada. Es como que nosotros estamos aquí, lo estamos pasando bien y te elevo a otro mundo. Pero en base a cosas sencillas.
-Recurrentemente los comparan con (el grupo estadounidense) MGMT. ¿Intentarán salirse de esta casilla con el nuevo disco?
-Sí, de todas maneras. En un minuto llegó a ser tema, pero tampoco es algo que nos moleste, nos da lo mismo. A mí cuando me preguntan qué onda con MGMT, respondo que cuando estaba grabando el primer disco era el grupo que más escuchaba y el que más me gustaba nomás. De repente la delgada línea que hay entre no influenciarse e influenciarse con la banda que te gustaba se sobrepasó, porque la escuchábamos mucho.
-¿Y no crees que fallaron en que debieron haber mostrado el trabajo a algún especialista antes que se lanzara?
-Yo te diría que el único país donde nos pudiera joder ser parecido a MGMT es Chile. En el resto del mundo da lo mismo, y si te reconocen o si te preguntan por la influencia, lo que nos ha pasado afuera, te lo preguntan en buena onda. Pero aquí te echan para abajo. En ese sentido, si tú me dices que habría cambiado algo no lo hubiera hecho.