EMOLTV

Nuevo libro de Isidoro Loi explora la anatomía humana a través del humor y la ironía

"El cuerpo y sus miembros" ahonda en mitos y tabúes, al tiempo que revela extraordinarios episodios históricos relacionados con diferentes "partes". Sin duda, sería el libro favorito de Dr. House.

10 de Marzo de 2010 | 12:03 | Por Alberto Rojas, Emol
imagen

En 340, Loi realiza un verdadero estudio acerca de nuestra anatomía.

Grijalbo

SANTIAGO.- "El médico exige sus honorarios ya sea que haya eliminado la enfermedad o al paciente". Proverbio polaco.

"Lavarse, cepillarse y cuidarse diligentemente el cabello puede quitar diez años de edad a una mujer, pero no puede engañar a un largo tramo de escalera". Marlene Dietrich, actriz alemana.

"Jamás olvido un rostro, pero en su caso estaré encantado de hacer una excepción". Groucho Marx, comediante del cine clásico.

Éstas y muchas otras citas acerca del cuerpo humano, su condición, funcionalidad y apariencia a través de los siglos, se pueden encontrar en "El cuerpo y sus miembros" (Grijalbo, $12.000), el nuevo libro del destacado escritor y arquitecto chileno Isidoro Loi (1940).

Pero no hay que confundirse, porque sus 340 páginas contienen mucho más que citas, siendo un verdadero estudio acerca de nuestra anatomía, las diferentes partes que la componen (sean internas o externas) y ciertamente nuestra relación —muchas veces compleja— con ellas.

Basta decir que en su índice figuran capítulos dedicados a la cabeza, el corazón, el ombligo y el aparato digestivo, entre otros. Y cuyo lógico orden comienza con la gestación y el parto, para terminar de manera magistral con los médicos, las enfermedades y la muerte, pero no sin antes dedicarle varias páginas al sexo.

A través de un agudo análisis y una exhaustiva investigación histórica del cuerpo humano, Loi desnuda no sólo al chileno, sino al ser humano en general. Literalmente un cuerpo sobre el que recaen los mitos, los temores, las creencias religiosas, los tabúes y de manera más reciente, los estereotipos de belleza.

"Llevar barba y bigote constituía para los germanos un símbolo de honor: usaban unos tremendos bigotes como atributo de su masculinidad. Antes de librar una batalla, hacer algún juramento o amenazar a alguien, se pasaban los dedos sobre el labio superior, residencia de la hombría y el valor, y se encomendaban a su dios exclamando: Bei Gott!, ¡Por Dios! Cuando los soldados alemanes llegaron a España con Carlos V en el siglo XVI, los españoles creyeron que aquel era el nombre del pelo que crece sobre el labio superior, y con el tiempo la expresión Bei Gott! Derivó en bigote", se lee en uno de sus capítulos.

Isidoro Loi, ampliamente conocido por títulos como "El Matrimonio", "Padres e Hijos" y "Que Dios se lo pague" —todos ellos escritos con su característico ingenio—, en "El cuerpo y sus miembros" alcanza un altísimo nivel gracias a su descarnado análisis y las bien dosificadas cuotas de humor e ironía.

Igual de fascinante resulta descubrir que figuras como Napoleón, Conrad Adenauer o Truman Capote hayan dedicado tiempo a pronunciar algunas palabras sobre el cuerpo humano. A modo de ejemplo, basta mencionar los dichos del cineasta francés Jules Romaní: "En el pasado los pechos servían para alimentar a los bebés; hoy en día, dan de comer a los cineastas".