Alejandro Sanz deleitó a más de 10 mil personas en Santiago

Montó un espectáculo de gran nivel, tanto por su voz como por los músicos que lo acompañaron sobre un escenario de última generación.

18 de Marzo de 2010 | 01:53 | Por Ignacio Palma, Emol

Con varios ''Fuerza Chile'', el cantante español dio su apoyo al país.

AP

SANTIAGO.- Como los de su estirpe, Alejandro Sanz pudo enloquecer a las miles de fanáticas que con ensordecedores gritos recibieron al cantante español cuando apenas pisó el escenario del Movistar Arena pasadas las 21.00 horas. Como los de su categoría, bromeó e interactuó con los más de 10 mil asistentes, además de lanzar numerosos "fuerza Chile", estando consciente de los momentos que vive el país tras el terremoto.


Pero el artista también demostró estar en otra altura musical. De esa que pocos contemporáneos suyos se pueden jactar. De esa que con una puesta en escena de nivel anglosajón -escenografía con pantallas led que proyectaban imágenes con distintas dimensiones ópticas-, pudo pasearse por antiguos y nuevos temas que priorizaron la lengua madre -algo que se agradece entre tanto ídolo hispanohablante que interpreta en inglés-.


Además, el propio Sanz tocó guitarra en la mayoría de las canciones y el piano en la minoría, manteniendo esa voz rasgada que tanto lo caracteriza. El sonido en el recinto cerrado fue casi perfecto, donde algunos acoplamientos y ecos que se escuchaban en las últimas filas cuando comenzó el show, fueron la nota roja.


Siguiendo una línea que caracteriza la musicalización de su último álbum, Paraíso express (2009), Sanz junto a sus nueve músicos -donde destacaron dos virtuosos guitarristas, el pianista y un par de coristas-, logró plasmar mucho más el soft rock al estilo Bryan Adams en la mayoría de sus canciones, cuyas primeras cinco se intercalaron entre su nueva y primera placa, Viviendo deprisa (1991).


Así, la novel "Mi peter punk" conjugó con la experimentada "Lo que fui es lo que soy", para luego provocar los primeros suspiros y coros unísonos con el sencillo de su último disco, "Desde cuando", una balada nostálgica que evoca sonidos de sus álbumes noventeros.


La rumba y los ritmos latinos se hicieron notorios cuando Sanz quiso descarrilarse un poco con los ya clásicos "Corazón partío" y "Quisiera ser el aire". Las letras románticas continuaron en "Cuando nadie me ve" -con un impresionante solo final de guitarra a cargo del director musical Mike Ciro-, "Sin que se note" y "Lola soledad". Además, en "Mala" se pronunciaron leves tintes reggae.


Punto destacable fue la interpretación de uno de los hits más reconocidos de Sanz, "No es lo mismo", el cual se alargó el doble de lo común luego que, en base al himno de AC/DC "Back in black", el guitarrista Jan Ozveren, el bajista Aramand Sabal y el pianista Alfonso Pérez comenzaran a improvisar. La generosidad rockera de Sanz se vislumbró a más no poder.


Luego, su último single "Looking for paradise", una canción pop y bilingüe que originalmente interpretó junto a la artista de R&B Alicia Keys, fue seguido por un público hipnotizado por los acordes simples y el contagioso coro veraniego.


El primer bis terminó cuando el músico con más de 20 años de trayectoria tocó un piano cubierto por la bandera de Chile. Ahí, solo en el escenario, comenzó las primeras notas de "¿Lo ves?", para seguir con "Tú no tienes la culpa". Finalmente, tras cerca de dos horas tocando en el escenario, terminó con un medley que incluyó la nostálgica "Mi soledad y yo" y "Amiga mía", donde demostró que su voz aún continúa teniendo esa influencia flamenca que en la actualidad parece estar difuminada.

Comentaristas
Más me gusta
Más comentarios
Más seguidores