La canadiense hizo cantar a los más de cinco mil fans que llegaron al recinto de Parque O'Higgins.
Harold Castillo, El Mercurio
SANTIAGO.- Si el despegue de la cartelera musical posterior al terremoto ha costado, tal vez el show que Nelly Furtado ofreció esta noche en la Arena Movistar puede ser una muestra.
Con poco más de cinco mil personas, el ambiente de lleno se logró desplazando el escenario hasta cerca de la mitad del recinto, que días antes Guns N'Roses había repletado (aunque no olvidemos que esa presentación originalmente debía ser vista por 40 mil personas en el Club Hípico).
Pero si es en beneficio del espectáculo, bien vale la movida, sobre todo considerando que la mezcla de adolescentes y adultos, sin el entusiasta término medio, dificultó el despegue para la canadiense, que se paseó por todos sus discos, aunque con especial énfasis en el último, Mi plan.
Sólo ante temas de mayor bagaje radial la cómoda masa se levantó de sus asientos, para corear y bailar canciones como "I'm like a bird", pero sobre todo las románticas "Fotografía" y "Te busqué". Dos piezas que en la historia de Furtado son sólo el aperitivo de la búsqueda latina en la que la artista se sumergió luego, sobre todo en el mencionado Mi plan.
Con seis músicos y tres coristas que también se adecuan al perfil de estas latitudes (de hecho, estos últimos son de países hispanoparlantes), la banda ofreció una interpretación correcta, que fue complementada por un entorno visual sin la menor estridencia: Fondo negro, y sólo una gran pantalla de fondo, más otros cuantos plasmas sobre el escenario, con proyecciones que nunca ofrecieron mayor atractivo.
A ello se agregan algunos intentos entre inexplicables o derechamente de más, como el juego con unas boleadoras luminosas que protagonizó una de sus coristas, hacia el final de la noche.
La gracia, entonces, había que buscarla sólo en la figura de la canadiense, que en su segunda vez en Chile —la primera fue en Viña 2008— mostró esa pasta natural que nunca ha explotado con total decisión, pero que hasta ahora le ha bastado para ganarse un lugar respetable en el pop de los últimos años.