Hueso duro de roer. Musicalmente Sabina quiso ser Gainsbourg y ahora quiere ser Dylan. Pero sus declaraciones ácidas más bien parecen las de Lennon.
El Mercurio
CIUDAD DE MÉXICO.- El Presidente de México, Felipe Calderón, que es fan de Joaquín Sabina, lo recibió hoy en la residencia de Los Pinos, una semana después de que el cantautor español lo calificara de "ingenuo" por su lucha antidrogas.
Sabina está de gira en México con su disco Vinagre y rosas, y acudió a Los Pinos para una comida con Calderón en la que, según medios mexicanos, cantarán los mariachis de la Secretaría de Marina y participarán algunos funcionarios.
El cantante español armó revuelo en México el lunes de la semana pasada cuando dijo, en una conferencia de prensa de inicio de su gira, que Calderón "fue muy ingenuo, por decirlo de buena manera, cuando planteó la batalla contra el narcotráfico".
"Parece mentira que no supiera que la policía estaba completamente infiltrada y a sueldo, y parece mentira que no supiera que esa guerra no la podía ganar él y ni la puede ganar nadie", señaló. Calderón le respondió, sin nombrarlo directamente, diciendo que no había nada de ingenuidad en el combate al crimen organizado.
"Lo ingenuo es suponer que si el Estado se repliega, si el Estado desiste de su acción contra los criminales, estos simplemente van a dejar a la gente en paz. Eso no es cierto", afirmó el mandatario.
Aun así, el presidente mexicano asistió a uno de los conciertos de Sabina, donde, según el diario "Reforma", estuvo cantando y bailando con su esposa y con el secretario del Trabajo, Javier Lozano.
Antes, el secretario de Gobernación, Fernando Gómez Mont, había enviado una carta a Sabina explicándole las razones del gobierno para combatir a los cárteles de la droga. En el encuentro de hoy con Calderón participarán el secretario de Gobernación Fernando Gómez Mont, y la directora del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, Consuelo Sáizar, entre otros.