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Julia Roberts y Javier Bardem revolucionan San Sebastián

La actriz, protagonista de "Come Reza Ama", pasó por la alfombra vasca en la antesala de su recepción del Premio Donostia.

20 de Septiembre de 2010 | 11:08 | DPA
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La estadounidense interpreta a la escritora Liz Gilbert durante su año sabático por Roma, India y Bali.

Reuters.

SAN SEBASTIÁN.- Por fin llegó el momento: la flamante Premio Donostia de esta 58 edición del festival, Julia Roberts, revolucionó hoy San Sebastián, derrochando glamour y esas sonrisas que ya se han convertido en marca registrada.


La actriz llegó junto a Javier Bardem, su amante en el filme "Come Reza Ama" -que se mostró en la Sección Oficial fuera de concurso-, el actor Richard Jenkins y el director Ryan Murphy.


No en vano, cuando la "novia de América" firma un contrato, los hombres tienen que ser sus "satélites" y girar en torno suyo, bromeó durante la abarrotada rueda de prensa.


Para el ganador de un Oscar por "No Country for Old Men", haber hecho esta película junto a Roberts "es un lujo", porque se trata "de una actriz como la copa de un pino, que trabaja muy duro y no tiene miedo de arriesgar y hacer escenas sin control previo". "Es como una co-directora, inteligentísima y todo el mundo la ama", añadió Murphy.


Bardem no quiso extenderse más en sus comentarios sobre su compañera, pues le gustaría poder expresarlos esta noche, "cuando tenga el honor de entregarle el Premio Donostia", declaró.


Un galardón que para la protagonista de "Pretty Woman" supone "un honor increíble". "Estoy muy emocionada, nerviosa y llena de gratitud", señaló la actriz, que acudió enfundada en un cortísimo vestido negro.


Sobre su papel en "Come, reza, ama", donde encarna a la escritora estadounidense Liz Gilbert a lo largo de un año sabático por Roma, la India y Bali, Roberts contó que "es mucha responsabilidad interpretar a una persona que existe realmente", pero como actriz le encantó poder dar vida a alguien "tan carismático" como la novelista.


Bardem, por su parte, pudo conocer antes del rodaje a su alter ego en la ficción, el brasileño Felipe. "Encontré a una persona inteligente, sensible, y muy atractiva, y me pregunté por qué me llamaron a mí para hacer este papel", dijo entre risas.


Y aunque según una periodista su acento en la lengua de Shakespeare suena más al de un portugués, el actor contó que le encanta Brasil: "No tenéis la copa del mundo, lo sentimos mucho, pero tenéis casi todo: la alegría, una comida estupenda y una gente maravillosa", afirmó.


Para el actor, su nuevo largometraje "habla de tres cosas fundamentales: comer, amar y ser amado y rezar, más allá de la identificación religiosa, parándote a pensar qué es lo que realmente te pasa".


Y para Roberts, la experiencia del filme le hizo confirmar que "lo más importante en la vida son esas pequeñas cosas del día a día". Eso es precisamente lo que le hace sonreír, aunque le resulta "extraño" que la aprecien tanto por ese gesto, "por algo que no es una habilidad" y sobre lo que no tiene "control alguno".


¿Y qué ocurre cuando Julia Roberts entra en crisis?: "Pues llamo al presidente Obama y, si no responde, hablo con su mujer. Ellos tienen soluciones para cualquier problema", bromeó.


Entre las anécdotas del rodaje, la actriz contó que Bardem no sólo la atropella en el filme, sino que casi se la lleva por delante en la realidad. "No sé que tienen los directores que no se creen que no conduzco", se defendió bromeando Bardem. "Soy un actor de método y quería que todo fuera real", añadió entre bromas.