El poeta africano Ngugi wa Thion'g hoy supera en la casa de apuestas Ladbrokes al que ayer punteaba, Thomas Tranströmer.
EFEFRANKFURT.- El fallo del premio Nobel de Literatura que se conocerá mañana jueves, coincide con la celebración de la famosa Feria del Libro de Frankfurt, donde los editores de todo el mundo se dan cita e imploran al cielo para que la Academia Sueca pronuncie a media mañana el nombre de alguno de sus autores.
El poeta sueco Thomas Tranströmer y el sirio Adonis; los narradores norteamericanos Cormac McCarthy, Thomas Pynchon, Philip Roth, Carol Joyce Oates, el japonés Haruki Murakami, la canadiense Alice Munro, el israelí Amos Oz y el peruano Mario Vargas Llosa, son los nombres que más suenan y sobrevuelan por los infinitos pasillos de esta feria, que este año tiene como país invitado de honor a Argentina.
Una lista a la que se ha añadido el narrador y poeta keniata Ngugi wa Thion'g, quien según la casa de apuestas británica Ladbrokes, está en la cabeza de estas quinelas para el premio Nobel de las Letras, el Nobel más vistoso, que este año podría inclinar su balanza hacia la poesía, ya que hace 14 años que no se le concede el preciado galardón a un poeta.
Fue la polaca Wislawa Szymborska en 1996, la última poeta tocada con el máximo galardón de las letras.
Beatriz de Moura, directora y fundadora de Tusquest, que edita al japonés Haruki Murakami, y a una gran nómina de grandes, y que ya se llevó a un Premio Nobel, con Jean Marie Le Clezio, asegura que le gustaría que ganara algún autor suyo, como Murakami, pero que cree que se lo tendrían que dar ya a Mario Vargas Llosa.
"Es de justicia, ¿no? Pero bueno, hay tantos grandes que se han ido sin el premio. La verdad, me gustaría que se lo dieran a Vargas Llosa", añade la editora.
Un nombre que a la editorial Alfaguara, que publica a Vargas Llosa, le haría muy feliz, aunque también tiene en su nómina a una de las autoras que más suenan en años: Carol Joyce Oates. "Estamos nerviosos por los dos, pero Joyce Oates parece que suena mucho este año", comenta la representante de la editorial Ángeles Aguilera.
A Jorge Herralde, el gran jefe de la prestigiosa editorial Anagrama, le gustaría que se lo llevara el argentino Ricardo Piglia, uno de los autores que no ha venido con la delegación de los autores argentinos a la feria.
Ofelia Grande, la directora de Siruela, a quien ya tocó la lotería el año pasado con la alemana Herta Müller, una autora muy poco conocida en España y a quien esta editorial ya había publicado dos libros, quiere repetir éxito y cruza los dedos para que el nombre elegido sea Amos Oz o Ces Noteboom. También eternos candidatos.
Pero el editor que hoy tiene una sonrisa de oreja a oreja en el rostro es Diego Moreno de Nórdicas, la editorial que apostó por el poeta sueco Trasntrömer, y que ha publicado este año su poemario "El cielo a medio hacer".
"Es uno de los poetas mas influyentes de los últimos 50 años. Y solo le falta el Nobel para que el público en general lo pudiera conocer más. La naturaleza, como en todos los nórdicos, y el análisis del alma humana, como psiquiatra que fue, está permanentemente en su obra, que, por otra parte, es muy fácil de leer", subraya Diego Moreno.
Trasntömer es el poeta más traducido en Estados Unidos después de Pablo Neruda. Sea como fuere, mañana la feria del Libro de Frankfurt será un hervidero de nervios y quién sabe si entre tanta multitud letrada se esconderá el rostro del premiado este año con el Nobel de Literatura.
Y es que el aluvión de ediciones y traducciones que le espera al ganador es un bien muy preciado en un sitio angular para el mercado literario, como éste.