Pixies arrasa con sus clásicos en Uruguay antes de aterrizar en Chile

El grupo estadounidense se presentó por primera vez en Montevideo, días antes de su presentación el próximo miércoles en Santiago.

08 de Octubre de 2010 | 08:50 | EFE

Black Francis, vocalista de Pixies, durante la presentación realizada en Uruguay.

EFE
MONTEVIDEO.- El cuarteto estadounidense Pixies arrasó anoche de la mano de sus temas más clásicos en la apertura del Pilsen Rock de Uruguay, un festival que continuará la próxima semana con las actuaciones de Queens of Stone Age y Andrés Calamaro, entre otros, y que marca una estación previa del grupo antes de tocar en Chile el próximo miércoles 13 de octubre.

El entusiasmo por ver en un escenario uruguayo a la mítica banda de Boston se sintió en el Teatro de Verano Ramón Collazo de Montevideo horas antes de que comenzara el concierto, el único que Pixies, disueltos en 1993 y reunificados en el 2004, ha dado en Uruguay hasta la fecha.

La misma expectación ya era palpable días antes, cuando la prensa local aseguraba que hablar años atrás de un concierto de Pixies en Uruguay, un país de poco más de 3 millones de habitantes, hubiera sido un "ejercicio de ciencia ficción" o un "acto de fe insólito".

El concierto de los estadounidenses se anunció como uno de los platos fuertes del cartel del Pilsen Rock, el mayor evento musical del año en el país, aunque para esta séptima edición el festival también cuenta con pesos pesados como Andrés Calamaro y Queens of Stone Age, que actuarán el próximo sábado 16.

Para tranquilidad de los rockeros uruguayos, la apertura de esta noche logró sortear la huelga general que este jueves se celebró en el país, así como los anuncios de lluvia que amenazaban con aguar el espectáculo al aire libre.

Con los uruguayos Buenos Muchachos de teloneros, los Pixies no se hicieron de rogar demasiado y subieron al escenario con puntualidad para arrancar enseguida con un espectáculo plagado de sus temas más emblemáticos.

En Montevideo se valieron de la misma fórmula que usan sobre los escenarios desde que decidieron volver reunirse hace seis años: regalar a sus fans los clásicos con los que a finales de los ochenta lograron erigirse como padres del llamado rock alternativo y marcaron a toda una generación musical.

El repertorio, coreado incesantemente por las miles de personas que abarrotaron el recinto, incluyó los casi obligados "Monkey Gone To Heaven" y "Where is my mind?", y recaló en los también populares "Waves of mutilation" y "Gigantic".

Para cuando comenzó "Here comes your man" los asistentes ya habían demostrado ser auténticos fanáticos de los de Massachussets, tanto que parecían no acabar de creerse que la banda formada por Black Francis, Kim Deal, Joey Santiago y David Lovering estuviera frente a ellos.

El cuarteto, cuyos integrantes superan todos los 45 años, se entregó por completo en su actuación entrelazando una canción tras otra casi sin pausa y tomándose el tiempo justo para afinar los instrumentos o dar un trago a la botella de agua.

Al final del concierto pocos clásicos quedaron pendientes a los bostonianos, que tras su regreso en 2004 solo han grabado dos temas nuevos.

"Increíble" fue la palabra que más se escuchó en las gradas a lo largo de todo el recital, en el que la banda dejó claro que el paso del tiempo solo les ha hecho mejores.
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