Rush puso a 45 mil devotos a sus pies en el Estadio Nacional

La máquina del tiempo llevó la música por diversos momentos de la historia de Rush, en una retrospectiva que por fin saldó la deuda que el súper trío canadiense mantenía con el público chileno.

SANTIAGO.- Son los propios Geddy Lee, Alex Lifeson y Neil Peart, bajista-cantante, guitarrista y baterista del grupo, los que interpretan deschavetados papeles en la pequeña historia que a través de las pantallas gigantes dispuestas en el escenario introduce el megaconcierto de Rush, uno de los más esperados por el público rockero en los últimos años.

En esa "película", los músicos presentan a un grupo de jovencitos que tocan algún tipo de folclor en el acordeón, el eufonio y la batería, caracterizando a los pelilargos Rush en los años ’70. La manipulación de un máquina del tiempo los lleva hacia otras dimensiones y los convierte en el Rush rockero, progresivo, milimétrico y virtuoso que el mundo conoce.

Entonces el espectáculo titulado "Time machine" estalla en una detonación de luces y electricidad con "Spirit of radio" (1980), el tema que abrirá las próximas tres horas de concierto. Un público de 45 mil personas (en un 95 por ciento masculino y el 5 restante, de novias fanáticas o resignadas), satisfizo por fin los deseos de escuchar en directo a una de las bandas de rock más importantes de los últimos 30 años y, al mismo tiempo, una de las más esquivas para los chilenos.

Un homenaje a los mineros de Atacama rescatados la semana pasada quedó sellado en la guitarra de Lifeson, que lucía el número 33 en su cuerpo macizo, mientras una escenografía con la maquinaria del tiempo decimonónica reubicó al grupo en una estupenda retrospectiva musical. Así Rush transitó de 1987 a 2007 con canciones como "Time stand still" y "Workin’ them angels" en un primer set centrado en repertorios más recientes.

Geddy Lee se excusó por su imposibilidad de hablar castellano, pero de igual forma dejó en claro que iba a ser un concierto extenso: "We have many, many, many, muchas canciones para ustedes".

Tras una demoledora "Subdivisions" (1982), la máquina del tiempo regresó del intermedio para instalarse en 1981 y revisar el que tal vez sea el álbum más clásico de Rush. El grupo tocó de comienzo a fin el disco Moving pictures (1981), desatando la locura entre los fanáticos del grupo durante los pasajes de "Tom Sawyer", "Red barchetta", "Limelight" y el ritual rockero y virtuosista de "YYZ".

Si bien en los dos arranques de los sets musicales a Geddy Lee le tomó un tiempo calentar la garganta, el súper trío demostró que sus cualidades permanecen vigentes tras 36 años de vida. Vale decir: precisión instrumental matemática, ruido eléctrico, virtuosismo, distorsión y canciones construidas a partir de complejos arreglos, introducciones, movimientos y largo aliento.

La serie, incluido un extenso y casi sobrante solo de batería, sumó más clásicos del repertorio. Se escucharon "Closer to the heart" (1977, tal vez el tema más parecido a una canción de todo el programa), "Freewill" (1980) y los pasajes experimentales e instrumentales de "2112" y "La Villa Strangiato": imponentes sesiones a lo largo de 180 minutos disponibles para saldar la antigua promesa pendiente de Rush de llegar hasta el último país del continente donde la devoción por su música es enorme.

Por Iñigo Díaz, Emol
Lunes, 18 de Octubre de 2010, 00:40
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