Taylor Swift está consagrada como superestrella adolescente en una época en que ella es una superestrella adolescente distinta a las demás. De un lado pueden estar Selena Gomez, Justin Bieber, Demi Lovato, Myley Cyrus y hasta esos veteranos de la misma liga que a estas alturas son los Jonas Brothers: música Disney para teenagers de hoy que suena como el pop norteamericano para jóvenes de los años '90. Y en un lado distinto, aunque no muy alejada, está Taylor Swift, con música que viene del country y que ha descrito su propia vía hacia el mismo pop de masas de sus colegas.
A sus veintiún años recién cumplidos la semana pasada, el 13 de diciembre, la cantante estadounidense ya suma tres discos entre Taylor Swift (2006), Fearless (2008) y el actual Speak now (2010). En ese debut grabado a los dieciséis era más marcada la cuna country de sus canciones, y hoy esos caracteres siguen presentes en la presencia de instrumentaciones acústicas como base de varias canciones, en especial las guitarras rasgueadas que se oyen en baladas como "Dear John" y en "Mean", que tiene hasta un toque folk con sus sonidos de mandolina y sus coros típicamente granjeros.
Pero en la mayoría de Speak now se escucha también cómo la industria ha hecho lo suyo sobre la carrera de Taylor Swift en este tiempo. En Speak now la cantante apuesta definitivamente a salir de su parcela inicial y conquistar a la audiencia global, sobre la base de un sonido de canción pop que ya es una banda sonora para su generación, y en la que sí se acerca a la factoría juvenil de Lovato, Cyrus y compañía, con baterías y guitarras eléctricas. La voz grata de la cantante, sumada a la producción sin fisuras del disco, terminan de transformar este sonido en candidato directo al tope de los rankings. Taylor Swift podrá ser recordada como esa angelical y rubia veinteañera que fue agredida por el rapero Kanye West en la entrega de los premios de MTV hace un año, pero aquí ella se planta fuerte sobre su propio poder de masas. De hecho se supone que había dedicado una canción a West tras el incidente: ni falta que hizo incluirla acá.
—David Ponce