Andrés Calamaro rompió su silencio ante las constantes publicaciones en los medios argentinos ''del corazón''.
EFE
BUENOS AIRES.- El rockero argentino Andrés Calamaro se mostró hoy en su blog muy crítico con la prensa del corazón, a la que pidió respeto para su esposa, la actriz Julieta Cardinali, ante los insistentes rumores que especulan con la separación de la pareja por el supuesto romance del artista con una joven modelo en Chile.
"Quisiera no tener que escribir esto y no formar parte de una operación de carnicería que me sorprende y resulta en la más infame falta de respeto que haya visto (...) pero destruir una familia y el honor digno de personas que viven y conviven, enfrentando problemas como todos ... eso es criminal, y además es malvado", denunció hoy el ex líder de Los Rodríguez en
su web oficial.
Es la primera vez que "El salmón", como se apoda al músico, se pronuncia desde que la pasada semana la prensa argentina del corazón comenzó a verter rumores sobre su supuesta ruptura con Cardinali, madre de su hija Charo, de tres años, con la que
contrajo matrimonio el pasado julio en un registro civil de Buenos Aires.
Según la prensa, Cardinali habría decidido poner fin a su enlace con Calamaro, con el que mantenía una relación sentimental desde 2005, por una presunta aventura que el artista habría mantenido durante una gira por Chile con una joven modelo argentina.
"Están haciendo una carnicería con mi familia y con nuestra dignidad. Defiendo y pido furiosamente respeto. Deberían sentir vergüenza por semejante irrespeto que ensucia el espíritu de tres que siempre van a ser una familia, con un padre, una madre y una hija", arremete el rockero en su blog.
"Están llegando demasiado lejos, no recuerdo semejante campaña de impudicia y crueldad berreta (ordinaria) y mediocre, cada día nos arruinan un poco mas nuestra vida armónica y respetable. Están lastimando a diario el corazón de la madre de mi hija, que intenta ser ejemplar frente a esta lluvia de información hiriente, venenosa y estrictamente íntima y privada", añade.
Aunque asegura que "el daño está hecho y es imperdonable", pide a los periodistas "dignidad" y el cese de la "serie de desdichas muy incómodas" que han desatado contra "una familia de artistas y ciudadanos sencillos y buena gente".