La petición de Filipinas se suma a las trabas que ha tenido el concierto de Lady Gaga en Indonesia.
AFPMANILA.- A sólo cinco días de que las autoridades indonesias iniciaran una disputa con Lady Gaga por la realización de un concierto en el país, Filipinas se suma al debate "moral" sobre las actuaciones de la cantante, exigiendo a la musa que guarde una conducta decente.
Las autoridades filipinas dijeron que la cantante estadounidense deberá evitar el desnudo, el blasfemia y cualquier tipo de "conducta indecente" durante sus dos conciertos la semana que viene en Filipinas.
Para supervisar el cumplimiento de estas exigencias, unos inspectores se encontrarán en el lugar para verificar que la cantante respete las consignas, indicó Antonino Calixto, alcalde del distrito de Pasay en Manila, donde Lady Gaga tiene previsto dar dos conciertos los 21 y 22 de mayo, en el marco de su gira en Asia.
"Hemos subrayado a los productores de Lady Gaga que el espectáculo y el evento en su conjunto no deben exponer el menor desnudo o ser pretexto para un comportamiento indecente que pudiera ofender la moral y los buenos modales", declaró en un comunicado.
"Respetamos la expresión artística y musical pero no autorizaremos a nadie a actuar de forma discutible", añadió.
Según el acalde, grupos religiosos han manifestado sus preocupaciones sobre la celebración de estos conciertos y varios miembros de un grupo de estudio de la Biblia manifestaron ante el ayuntamiento del distrito.
Filipinas es el mayor país católico de Asia, con un 80% de la población que se reclama de la Iglesia de Roma, una herencia del período colonial español.
En Indonesia, la policía anunció esta semana que no concederá autorización para el espectáculo de Lady Gaga en Yakarta el 3 de junio, para el que las 50 mil entradas se vendieron en unas dos semanas.
El concierto podría celebrarse en otra ciudad, en la que un permiso distinto sería necesario, según la policía.
Las fuerzas del orden a nivel nacional han seguido la recomendación negativa dada por la policía de Yakarta que indicaron haber recibido una queja del Consejo de los Ulemas, la mayor instancia religiosa islámica en Indonesia.