Ricardo Arjona y la Primera Dama, Cecilia Morel, visitaron el jardín infantil ''Renacer'' en la tarde de ayer.
CactusSANTIAGO.- Las marcas de Ricardo Arjona en Chile verdaderamente ya no sorprenden. Desde hace largas temporadas que los márgenes del guatemalteco en nuestro país sólo saben de expandirse, y ahora lo ratificó con las cerca de 20 mil personas que lo vieron en Concepción.
De este modo, el registro del cantautor sólo en esta pasada se eleva por sobre los 100 mil asistentes (125 mil según el cálculo de los productores), considerando el show que anoche ofreció en el estadio Municipal de Concepción y los seis que previamente había ofrecido en la Arena Movistar.
En la región del Biobío, el guatemalteco reiteró el libreto que previamente se vio en Santiago, con el departamento de soltero y el escenario giratorio que caracterizan a su gira "Metamorfosis". Pero allí además aprovechó de mostrar algo de su faceta solidaria, con una visita al jardín infantil "Renacer" de Dicharo, construido con fondos que él mismo donó tras el terremoto de 2010.
Allí lo acompañó la Primera Dama, Cecilia Morel, quien reconoció al artista por esa donación. "Queremos reconocer el enorme aporte que realizó Ricardo Arjona por los niños de Dichato", sostuvo. El guatemalteco, en tanto, se mostró relajado y suelto a la hora de interactuar con los niños que asisten al recinto.
Arjona se presentó en el Festival de Viña del Mar la noche del 26 de febrero de 2010, poco antes del terremoto que azotó a la zona central de Chile. El sismo le impidió concretar una actuación que tenía agendada en Santiago, y que volvió a hacer algunas semanas después, momento en que concretó la donación.
Esa visita, además, coincidó con algunas de las más fuertes réplicas del terremoto, lo que dio origen a una risible "leyenda negra" que asocia al cantautor con sismos. Para colmo, el último terremoto en México coincidió con su visita a ese país, pero ahora se salvó: Para cuando se produjo el temblor que esta madrugada sacudió al norte de Chile, el avión del guatemalteco ya había despegado.