BUENOS AIRES.- "Me alegro de haber ido, aunque casi me mataron a fuerza de amor colectivo", dice Julio Cortazar para relatar su presencia en la asunción de Salvador Allende a la presidencia de Chile en 1970.
Esta declaración es una de las tantas que confiesa el escritor en una serie de cartas que se publicaron recientemente en Argentina y que verán la luz en los próximos meses en otros países de Latinoamérica y España.
Los tomos 4 y 5 de las "Cartas" (Alfaguara) reúnen la correspondencia de sus últimos años, entre 1969 y 1984, en una versión corregida y aumentada, luego de que en enero salieran a la venta los volúmenes 1, 2 y 3.
En ellas, su compromiso político lo convierte en un cronopio trotamundos: "Es simplemente esta perra vida con sus Pinochets y sus Videlas, que me arranca de mí mismo y me tiene todo el tiempo en reuniones, viajes, mesas redondas", se resigna.
Y también por motivos políticos se ve impedido de visitar su país. En 1976, cuando se inicia la feroz dictadura que se extenderá hasta 1983, admite en otra epístola: "La Argentina está cerrada para mí sine die, y por primera vez en mi vida me siento exiliado y me duele".
Las "Cartas", con más de mil misivas nuevas que hasta el momento estaban dispersas en distintas publicaciones o bien inéditas, se publicarán en agosto y septiembre en México y en septiembre en España.
En medio de la delicada coyuntura política, Cortázar se alegra de ser cuentista. "Porque los cuentos se presentan en los momentos y lugares más inesperados, uno los escribe en los hoteles o los trenes, y en una de esas tenés un libro".
Pocas semanas antes de morir y apenas concluida la dictadura militar, concreta su anhelado regreso a Argentina. "Los porteños me recibieron maravillosamente, con un amor y un entusiasmo que me arrancó lágrimas muchas veces".
En su visita de pocos días encuentra espacio para el análisis político: "Me cansé de decir que no es verdad que estemos en democracia como dice todo el mundo sino que esa democracia hay que ganarla ahora ayudando a (el presidente Raúl) Alfonsín y trabajando duro; de lo contrario los milicos (militares) volverán a salir a la calle en cualquier momento".
Curiosamente, o por el azar que tanto le gustaba, 2014 marcará un siglo del nacimiento de Cortázar en Bruselas y los 30 años de su muerte en París. Tras la publicación de las voluminosas "Cartas", parece improbable el hallazgo de más epístolas. Pero el propio cronopio brinda consuelo: "Mis verdaderas cartas a los lectores son mis libros".