SANTIAGO.- Hace tiempo que los zombis gozan de "buena salud" en el mundo de la entretención. La serie de televisión "The Walking Dead", basada en el cómic homónimo, ciertamente ha sido el punto más alto de una corriente mundial dentro de la cual también se pueden mencionar novelas como "Agente X", de Walter Greatshell; "Paciente Cero", de Jonathan Maberry; o "El reino de los zombis", de Len Barnhart, entre otras.
Ahora es el turno de "Paria Z" (La Factoría de Ideas-Océano / $ 16.300), de
Bob Fingerman, quien proviene del mundo del cómic, donde ha sido tanto escritor como ilustrador.
Nuevamente una plaga mundial arrasa con los seres humanos, generando hordas de zombis que recorren las calles buscando carne fresca. Y Nueva York no es la excepción, donde unos ocho millones de muertos vivientes recorren sus calles de manera permanente.
Sin embargo, los residentes de un edificio del Upper East Side de la ciudad ―los inquilinos del número 1620 de la Avenida York― han logrado convertirlo en un refugio. Allí, desde sus ventanas, todos los días observan el macabro desfile de zombis que sólo aguardan una oportunidad para devorarlos. La falta de alimento y agua les juega en contra y es cosa de tiempo para que se acaben las últimas reservas. Y los problemas entre ellos comienzan a aflorar. ¿Qué muerte elegir? ¿El hambre o los zombis?
Entonces ocurre algo inesperado. Divisan a una joven que puede caminar entre los muertos vivientes con total seguridad y sin ser atacada. Ella se identifica como Mona y ofrece ayudarles a conseguir alimentos. Pero, ¿cuál es su secreto?
"Paria Z" es una obra coral ―como deben ser la mayoría de las historias sobre zombis― que va construyendo un relato marcado por el contrapunto entre la amenaza de los muertos vivientes y la pérdida de humanidad de los sobrevivientes, a medida que la situación se vuelve cada vez más desesperada.
Bob Fingerman es un reputado autor de novelas gráficas como "Salario mínimo", "White Like She" y "From the Ashes". Y en 2006 publicó su primera novela, "Bottomfeeder", en la cual retrataba el día a día de un vampiro de clase trabajadora y criado en Queens.
Un último dato. A lo largo de "Paria Z" el lector encontrará varias ilustraciones en blanco y negro hechas por Fingerman, pero que él firma con el apellido del joven artista que es parte de los residentes del edificio. El mismo que llena telas y telas retratando a los zombis que ve desde su departamento.