SANTIAGO.- La Presidenta Michelle Bachelet defendió la gestión realizada por el Gobierno en torno al conflicto surgido por la nominación de los gobernadores.
Al ser consultada sobre la primera controversia que enfrenta su administración y que se generó luego de la renuncia de la gobernadora de Cautín, Solange Chesta, a sólo 72 horas de haber asumido, y del jefe provincial de Chañaral, Gonzalo Riquelme, quien no quiso asumir su cargo, la Mandataria respaldó las acciones del Ejecutivo en estos casos.
Respecto de si hubo un error tanto en la designación como en la solución de ambos focos de conflicto, la Mandataria declinó ahondar en el tema y sólo señaló que "el ministro del Interior se refirió a ese tema y no tengo nada más que añadir. Se hizo todo lo que había que hacer".
La Jefa de Estado hizo estas declaraciones durante su visita al Hospital San Juan de Dios, y luego de participar en una reunión con los intendentes de todas las regiones, donde se abordó el tema de los gobernadores.
En tanto, el ministro del Interior, Andrés Zaldívar, asumió su responsabilidad en los nombramientos, frente a las críticas que desde su propio partido, la Democracia Cristiana, cuestionaron su gestión en las designaciones.
"No hay falta de prolijidad, ha habido bastante prolijidad. Yo asumo la responsabilidad como ministro del Interior, porque para eso estoy. Todos los nombramientos los asumo yo y si alguien quiere hacerme alguna representación sobre ello, que me lo haga. No necesito que me la hagan por la prensa.
Añadió que "no hay que temer a corregir las cosas cuando hay que corregirlas".
Junto a los casos de los gobernadores de Cautín y Chañaral, otra nominación ha sido blanco de las críticas. Se trata de la designación de Gloria Alegría en la gobernación de Linares, por haber trabajado por la Alianza en la primera vuelta presidencial.
La primera renuncia del Gobierno
Molesta por las acusaciones que la vinculaban con violaciones a los derechos humanos, la hasta ayer gobernadora de Cautín, Solange Chesta, renunció abruptamente. Previamente, la ex funcionaria había condicionado su permanencia en el cargo a que el ministro del Interior se disculpara públicamente con ella por haber investigado la presunta veracidad de las denuncias en su contra.
El Gobierno aceptó la renuncia y aclaró, al mismo tiempo, que estaba descartada la vinculación de la ex gobernadora con las acusaciones. En todo caso, Andrés Zaldívar declinó pedirle disculpas.