SANTIAGO.- El ex Presidente peruano Alberto Fujimori innovó en el lenguaje y acuñó un nuevo concepto para calificar el éxito en las elecciones parlamentarias de su hija Keiko, al comentar que ella es ahora la nueva "lideresa" en Perú.
De acuerdo a las proyecciones, el fujimorismo, organizado bajo la Alianza por el Futuro (AF), obtiene 15 escaños, de un total de 120, lo que la convertiría en la cuarta fuerza más importante del Congreso unicameral y un bloque con el cual los grandes partidos tendrían que negociar.
Keiko encabeza la lista parlamentaria e, incluso, podría llegar a ser la primera mayoría individual y le correspondería a ella entregar la banda presidencial al ganador de la segunda vuelta.
Fujimori comentó a sus allegados, con los que compartió en la Escuela de Gendarmería la jornada electoral del domingo, que "ella es la nueva lideresa".
La versión indica que quienes estuvieron con él aseguraron que estaba visiblemente contento. Esto no sólo por los votos para su hija, ya que el fujimorismo podrá volver a tomar un sitio de importancia en la política peruana, sino también por la derrota del Presidente Alejandro Toledo, cuyo partido Perú Posible no logró una votación de importancia.
Para el ex Gobernante lo fundamental es la pérdida de apoyo de Toledo, cuya administración solicitó a Chile su detención preventiva con vistas a un juicio de extradición a Perú, por doce causas referidas a casos de corrupción y represión.
Fujimori está recluido desde el 7 de noviembre, un día después de su sorpresiva llegada a Chile. El ex Mandatario arribó procedente de Japón, donde vivió al amparo de su doble nacionalidad desde noviembre de 2000, cuando salió de Perú en medio de un escándalo de corrupción en su régimen.