SANTIAGO.- Admitiendo las falencias que se han tenido a la hora de gobernar, el presidente del PS, Camilo Escalona, hizo un mea culpa respecto a los efectos que han tenido distintos temas como la delincuencia, los movimientos ciudadanos y la última encuesta Adimark, en la percepción ciudadana sobre el mandato de la Presidenta Michelle Bachelet.
"Creo que debemos mirar con serenidad en el sentido de que tuvimos en el mes de junio desafíos que ningún Gobierno de la Concertación antes había enfrentado, sobre todo por la inestabilidad que se produjo en el orden público", sostuvo el senador tras el comité político con los partidos de la Concertación en La Moneda.
Sin embargo, el legislador por la Décima Región Sur precisó que hubo ocasiones en que el Gobierno pudo ser más oportuno. En ese sentido, mencionó la agenda corta sobre delincuencia, la cual definió como "un paquete de medidas significativo y muy importante", que pudo haberse implementado con anterioridad.
Asimismo, dijo que también fueron lentos en la publicación y aprobación del fondo de estabilización del petróleo.
Consultado respecto al supuesto deseo del bloque gobernante de hacer cambios en el gabinete, Escalona desmintió tal objetivo por parte de su coalición y señaló que "no creo que la opinión pública espere de nosotros una discusión respecto de quién se queda y quién se va, la verdad, yo creo que la opinión pública espera de nosotros poder enfrentar los temas con seriedad y profundidad".
Por último, hizo un llamado a sus parlamentarios a aceptar las "críticas políticas" pero sin caer en descalificaciones personales, en referencia al impasse que tuvieron el diputado de su colectividad, Marco Enríquez-Ominami, y el DC, Jorge Burgos.