Extensos prontuarios tienen presuntos asesinos de matrimonio de agricultores de Dalcahue

Patricio Andrade, Cristián Contreras y Javier Andrade fueron formalizados por robo con violencia con resultado de muerte y permanecerán detenidos mientras dure la investigación en su contra.

CHILOÉ.- Formalizados por robo con violencia con resultado de muerte y detenidos en la cárcel de Castro quedaron los tres presuntos autores del homicidio del matrimonio de Dalcahue formado por Augusto Suárez y Edith Vargas.


Los tres antisociales tenían nutridos prontuarios policiales por robo, lesiones, violación, e incluso uno de ellos estaba prófugo de la justicia.


Durante la audiencia de formalización realizada en el tribunal de garantía de Castro el juez Carlos Klat acogiendo la petición del fiscal Jaime Sáez concedió cuatro meses para la investigación y ordenó que Patricio Javier Andrade Arriagada, Cristián Contreras Millalonco y Javier Enrique Andrade Águila permanezcan detenidos en la cárcel de Castro por constituir un peligro para la seguridad de la sociedad.


El magistrado recordó que la pena atribuida a este tipo de delitos (que podría ir entre 15 años y un día y el presidio perpetuo), los aleja de toda posibilidad de beneficio.


También influyó en la decisión del juez el que habrían actuado en pandilla, el carácter de los delitos y las condenas previas que tenían los imputados.


Relato del crimen


Durante la audiencia, el fiscal Sáez recordó que los sujetos ingresaron a la casa del matrimonio la noche del 17 de diciembre con la finalidad de sustraer especies, fueron al dormitorio de las víctimas y con un objeto contundente los golpearon en forma reiterada.


Ya muertos, registraron el inmueble y sustrajeron numerosas especies, algunas de las cuales ya han sido recuperadas, entre ellas una escopeta, una motosierra, un serrucho manual, entre otras herramientas.


Asimismo, el fiscal aseveró que en el lugar del crimen fue encontrada una huella dactilar que correspondía en un cien por ciento a uno de los imputados, y que al día siguiente un registro de un proveedor de celulares confirmó que desde uno de los teléfonos substraídos a las víctimas se había efectuado un llamado telefónico al celular de la conviviente de uno de los imputados.


La fiscal afirmó que el delito fue cometido con extremada violencia, ya que el trío de sujetos protagonizó un ataque cobarde en contra de dos personas que estaban en su dormitorio, a quienes atacaron de manera conjunta hasta que perdieron sus signos vitales. Ello, a juicio del Ministerio Público, demuestra que constituyen un peligro para la seguridad de las personas.


Imputados "no entienden nada"


Durante la formalización y cuando el magistrado les preguntó a los imputados si entendían los hechos por los que estaban siendo formalizados, tuvo que ordenar un receso de dos minutos para que los abogados defensores y los imputados salieran de la sala a explicarle a los detenidos por qué se les estaba investigando, luego de que Patricio Andrade le dijera al juez "realmente yo no entiendo nada".


En la audiencia se produjo una tensa situación, porque hoy llegaron familiares de los imputados preparados para defenderlos de las agresiones que ellos pensaban que iban a repetir los familiares de las víctimas, quienes ayer golpearon, insultaron y mechonearon a los detenidos mientras eran trasladados hacia y desde el tribunal, y en la sala de audiencias fueron sentados en bancas separadas para impedir que se produjeran roces con el numeroso grupo de familiares de las víctimas que llegó nuevamente al tribunal.


La madre de uno de los imputados dijo que se había enterado por la radio de los detalles del crimen pero aseguró que su hijo, Patricio ya no vive con ella, porque tiene una conviviente. Se mostró horrorizada de los hechos.


La cuñada de otro de los imputados aseveró que ninguno de los tres sabía conducir, por lo que ellos pensaban que había más personas involucradas en los hechos.


Para evitar los incicentes de ayer, Gendarmería y Carabineros dispusieron un operativo en las afueras del juzgado, y los familiares reiteraron que quieren el máximo rigor de la ley contra los responsables del crimen.


Javier Suárez dijo que exigían justicia porque no era posible que delincuentes con extensos prontuarios anduvieran sueltos matando a la gente de forma tan brutal. Dijo que los chilotes tenían que unirse para que no se repitan hechos como este, y aseveró que era necesario que el fiscal se dedicara en forma preferente a investigar estos hechos para que en el más breve tiempo los asesinos de sus padres estén condenados de por vida.


Recordó que uno de ellos incluso había terminado de cumplir una condena, y volvió a delinquir de una forma mucho más violenta que la causa por la que había cumplido sentencia anteriormente.

Soledad Neira, El Mercurio
Sábado, 22 de Diciembre de 2007, 13:24
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