Constanza Labraña había concurrido junto al alcande de Cerro Navia al Congreso, para solicitar que se le aplicara la PSU
El MercurioSANTIAGO.- Constanza Labraña llega a la cita. A los 17 años sufrió un derrame cerebral que la tuvo durante 9 días en coma, dejando como secuela la pérdida de la visión.
Hace cinco años salió del colegio, y desde entonces buscaba oportunidades para estudiar, pero ninguna se concretaba. La razón, es simple: no puede rendir la Prueba de Selección Universitaria (PSU).
Tiene 23 años y ahora, gracias a una beca otorgada por la Universidad Iberoamericana, comenzará el camino para convertirse en abogada. No era su sueño, pero es la oportunidad que se le abrió. Aspiraba ingresar a la Escuela Naval, pero su impedimento físico le ha cerrado las puertas para lograrlo.
"Las personas no videntes estamos en desventaja respecto a los que sí ven, pero se puede revertir estudiando. Uno es normal, sólo que no ve, está a oscuras", afirma la joven. "He perdido cinco años. Recién ahora puedo estudiar, gracias a la beca", sostiene.
La problemática
Constanza, con ayuda del alcalde de Cerro Navia, Luis Plaza, interpuso un recurso de protección en contra del Ministerio de Educación, puesto que le fue negada la posibilidad de rendir la PSU en braille o con tutor. El recurso fue acogido y está siendo tramitado a la espera de una respuesta. Desea sentar un precedente y lograr que el reglamento del Consejo de Rectores se modifique, para que los no videntes totales sí puedan rendir la prueba, lo cual, en su opinión, "no es tan complicado".
Previo a la rendición del examen, la joven había concurrido al Congreso, en compañía de Plaza, para presentar su petición, sin embargo, nada ocurrió.
Constanza, contactada por el ex rector de Universidad de Chile y actual presidente de Akredita, Luis Riveros, acudió este domingo a la oficina de la agencia como una forma de testimonear la discriminación que hoy sufren los no videntes.
"No podemos seguir poniendo una rejilla que impida a estas personas llegar al sistema universitario. No hay ninguna razón para que un no vidente no pueda ser médico, kinesiólogo o abogado", comenta el académico.
"Más allá del Consejo de Rectores, es un tema de país. Sería una buena señal del Chile del Bicentenario que ningún niño sea discriminado aquí, menos aún por ser no vidente", subraya Riveros.
Propuesta de solución
Respecto a los mecanismos que el ex rector y Constanza Labraña barajan para la aplicación de la PSU a no videntes, se propone que sea mediante el sistema braille, y en su defecto, a través de un profesor o investigador que administre las preguntas. "La respuesta 'no se puede' no es buena", critica Riveros.
"No pedimos que las universidades estén preparadas de antemano para estos casos, pero sí que se vayan adaptando paulatinamente. Pero en Chile tenemos miedo a cambiar el sistema académico, somos un país poco innovador, no propenso a crear cosas nuevas", sentencia Riveros.