SANTIAGO.- Incluso en época de frutas y verduras es difícil encontrarse con sandías que sobrepasen los 10 kilos o limones que pesen más de 50 gramos. Sin embargo, la Vega Central, siempre marcando la pauta en este ámbito, demostró lo contrario durante una premiación de los productos de la tierra más grandes a nivel país, ceremonia organizada por la Municipalidad de Cerro Navia.
Sin duda, Víctor Plaza fue el más galardonado. El feriante que hace más de 25 años que se dedica a una labor que lo obliga a iniciar su jornada cerca de las 3 de la madrugada, obtuvo el premio por haber cosechado la sandía y el zapallo camote más grandes de Chile. La refrescante fruta -que lógicamente fue comida por los asistentes al término del acto- llegó a pesar 15 kilos, mientras que la calabaza, con 60 centímetros de diámetro, se calculó en 40 kilos.
¿La receta para que obtuviera tan envidiables productos? Simplemente los abonó orgánicamente y les echó químicos, como abonos foliares, además de haber sembrado el zapallo en Coltauco (VI Región) y la sandía en zonas rurales de Curacaví. Sin embargo, la paciencia y el trabajo de Plaza es irremplazable.
Quizás el que se mostró más contento en el evento celebrado en el Patio de Remates de este recinto que se fundó en 1542, fue el alcalde de Cerro Navia, Luis Plaza. Para él, la premiación tuvo un doble significado, puesto que desde los 6 años que trabajó en este lugar junto a su padre que era chacarero, quien murió cuando Plaza tenía 12 años. Pese a ello, siguió trabajando con esmero.
"Se le da una gran oportunidad a la comunidad de Santiago tener este depósito de ventas de frutas y verduras, es algo formidable (...). Yo creo que la calidad de los productos que se entrega acá es de primera. Quiero hacerle entender a la gente que aquí está el ahorro", dijo el edil que se notaba risueño cuando estaba sobre un camión convertido en escenario, mientras levantaba el inmenso zapallo junto a Víctor.
Entre los otros ganadores, se contaron a René Abarca, con su choclo de 1 kilo y 200 gramos; Roberto Letelier, cuya zanahoria midió 20 centímetros de largo y 1 kilo y medio de peso; María Valenzuela, con porotos verdes que sorprendentemente coparon toda la vaina, y Jacobo Gálvez, quien cosechó un zapallo jamboree de 2 kilos.
El edil municipal no descarta seguir la tradición con los pescados y mariscos del Mercado Central.