Los miembros del clan fueron formalizados por cinco delitos relacionados con el tráfico de drogas.
Álex Valdés, El MercurioSANTIAGO.- Luego de seis horas de audiencia, el juez Felipe Prenafeta decidió dejar en prisión preventiva a catorce de los quince miembros del clan de "Los Macaya", quienes fueron formalizados por los delitos de asociación ilícita para el tráfico de drogas, tráfico de estupefacientes, conspiración para el tráfico, infracción a la ley de armas y lavado de dinero.
Durante la sesión efectuada en el Tribunal de Garantía de San Bernardo, el fiscal Juan Castro Bekios sólo pidió la libertad de Maritza Morales González (31), esposa de Sergio Macaya Monsalve, quien lideraba la banda delictual junto a sus hermanos Cristián y Juan Francisco.
El argumento dado por Castro fue que la mujer participó en el lavado de dinero, pero sólo tenía un automóvil a su nombre. A ello se suma que Morales colaboró con la investigación, entregando su versión de los hechos y delatando a los cabecillas de la organización.
Esto fue revelado por Castro al leer la declaración de Morales durante la formalización, provocando la evidente molestia del resto de los detenidos, principalmente de las mujeres que intentaron encararla, lo que fue impedido por personal de Gendarmería.
Tras lo anterior, los defensores de los líderes del clan, Ricardo Cornejo y Luis Vilches, solicitaron al tribunal dejar en libertad a Karina Muñoz, Fabiola Troncoso y Vesna Vilo. En el caso de la primera, argumentaron que no existían elementos de prueba para acreditar su participación en el lavado de dinero, puesto que "los inmuebles que tiene pueden ser producto de una herencia o de una donación".
Además, calificaron de subjetiva la investigación del Ministerio Público, lo que fue enfrentado por el fiscal Castro, quien señaló que respecto a las donaciones se pagan impuestos, y no hay constancia de ello. “La señora Karina tiene claro que su marido se dedica a la venta de droga”, aseveró.
En cuanto a Fabiola Troncoso, los defensores pidieron que se analice su situación, porque tiene “irreprochable conducta anterior”, mientras que en el caso Vesna Vilo afirmaron que ésta ha colaborado con la investigación, que tiene domicilio conocido y es dueña de casa.
Para las tres solicitaron arresto domiciliario nocturno y arraigo nacional, lo que fue negado por el juez Prenafeta, quien estimó que los delitos se acreditaron con las pruebas presentadas por la Fiscalía.
El magistrado, que determinó 15 meses para investigar, resolvió dejarlos en prisión preventiva, al calificar la libertad de los catorce imputados como un peligro para la sociedad y considerar que existe la posibilidad de una fuga debido a las altas penas que arriesgan.
Antes de finalizar la audiencia, el fiscal Castro anunció que la investigación entrará en una etapa de secreto por un plazo de 120 días, lo que implica que los antecedentes de las indagaciones estarán sólo disponibles para el fiscal de la causa y no para los defensores, que reclamaron ante el tribunal sin éxito.