El abogado Jorge Contesse afirmó que el máximo tribunal "sigue sin ponerse al día en materia de protección de los derechos fundamentales" de los chilenos.
Por José Alvujar, El MercurioSANTIAGO.- Un absoluto rechazo provocó en la defensa de Karen Atala la negativa de la Corte Suprema a participar en la mesa convocada por el Gobierno para analizar las recomendaciones del informe de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), que determinó que la magistrada fue discriminada por su condición sexual.
"Estamos en presencia de una señal inequívoca respecto de la falta de voluntad del Estado para acoger las recomendaciones de la Comisión Interamericana", afirmó el director del Centro de Derechos Humanos de la Universidad Diego Portales, Jorge Contesse.
En ese sentido, el abogado agregó que si el máximo tribunal persiste en su rechazo a sumarse a la mencionada mesa, "el Estado no estaría recogiendo las recomendaciones", ya que una de ellas "dice expresamente que la adopción de políticas públicas de capacitación debe incluir la administración de justicia".
Acompañado por la abogada de la Corporación Humanas Elena Olea, que también representa a la jueza, Contesse enfatizó que con la decisión comunicada hoy por el presidente de la Corte Suprema, Milton Juica, queda claro que ésta "sigue sin ponerse al día en materia de protección de los derechos fundamentales de quienes habitan en Chile".
Con el mismo énfasis, el profesional aseguró que fue precisamente el máximo tribunal el que discriminó a la magistrada, al quitarle la tuición de sus tres hijas por ser lesbiana y vivir con su pareja, y ahora le está "negando valor al derecho internacional".
Olea, por su parte, explicó que la defensa está a la espera de la respuesta que el Estado entregue a la CIDH sobre cómo cumplirá las recomendaciones. Si el organismo la rechaza, podrá enviar el caso a la Corte Interamericana de Derechos Humanos, que tendrá que adoptar la decisión final.